Elena Rybakina ganó este domingo el Abierto de Ningbo al vencer a la canadiense Leylah Fernandez por 6-2 y 6-2 en una hora y 16 minutos. La número uno del mundo defendió el título conseguido en la ciudad china y alcanzó su cuarto trofeo de la temporada, más que cualquier otra jugadora del circuito femenino en 2026.

La kazaja no perdió ningún juego de servicio durante la final. Quebró dos veces en cada set y resolvió las situaciones que podían cambiar el desarrollo del partido: salvó los cuatro puntos de quiebre que tuvo Fernandez y aprovechó cuatro de sus cinco oportunidades, según el balance publicado por Tennis Canada. Esa diferencia en los momentos decisivos permitió que el marcador se abriera con rapidez.

El comienzo había ofrecido una posibilidad concreta a la canadiense. En el primer turno de saque de Rybakina se colocó 15-40, pero cometió errores en ambas chances de ruptura. La máxima favorita sostuvo su servicio y, después de quedar 1-2, encadenó cinco juegos para quedarse con el primer parcial. Fernandez no volvió a ganar un game en ese tramo.

En la segunda manga, Rybakina consiguió una ventaja temprana al quebrar en el tercer juego. Fernandez dispuso enseguida de dos ocasiones para recuperar el servicio perdido, aunque la líder del ranking respondió con golpes ganadores y confirmó la diferencia. La canadiense alcanzó a descontar hasta el 2-3; desde allí, Rybakina ganó los tres juegos restantes y cerró la final sin necesitar un tercer set.

La victoria reúne varias marcas personales. De acuerdo con la WTA, es la primera vez que Rybakina defiende con éxito un título de singles. En Ningbo lleva ocho partidos ganados de manera consecutiva entre las ediciones de 2025 y 2026. El año pasado había derrotado a Mirra Andreeva en la definición de su primera participación en este torneo.

El campeonato también elevó a quince su cantidad de títulos individuales en el circuito principal. Nueve llegaron sobre canchas duras y siete corresponden a certámenes de categoría WTA 500. Los otros tres trofeos que obtuvo durante esta temporada fueron el Abierto de Australia, Stuttgart y el US Open, una combinación de resultados en cemento y polvo de ladrillo.

La estadística de finales refleja otro cambio en su trayectoria. Rybakina disputó veintiocho definiciones y ganó once de las últimas quince, según el repaso oficial de la asociación. Tras el partido, explicó que antes le costaba aceptar las derrotas en esas instancias y valoró la evolución de sus resultados. También señaló que se sintió mejor con el correr de los encuentros de esta semana.

Con el triunfo del domingo llegó a 53 victorias en partidos del circuito durante 2026. Es el registro más alto de la temporada, por encima de las cincuenta que acumulan Andreeva y Jessica Pegula. Frente a Fernandez, además, pasó a liderar el historial por cuatro triunfos a dos y encadenó tres victorias en los cruces más recientes entre ambas.

Para Fernandez, la derrota no borra el avance de la semana. Eligió disputar Ningbo en lugar de defender su título en Osaka y, según Tennis Canada, el subcampeonato le otorga más puntos que ganar un torneo de categoría 250. Fue su segunda final de la gira asiática, después del título conseguido en Singapur a fines de septiembre. Su próximo compromiso será Tokio, donde podría volver a enfrentarse con Rybakina en cuartos de final.