Rio Tinto espera cerrar 2026 cerca del límite inferior de su meta de producción de litio, principalmente por el aumento más lento de la actividad en Sal de Vida, en Catamarca. En el informe del tercer trimestre fechado el 14 de octubre, mantuvo el rango de 61.000 a 64.000 toneladas de carbonato de litio equivalente y atribuyó la demora a la disponibilidad de equipos clave.

Entre julio y septiembre, la producción correspondiente a su participación fue de 13.000 toneladas equivalentes: bajó 11% frente al trimestre anterior y creció 4% interanual. El balance también registró efectos del mantenimiento y del clima en Olaroz y Fénix, aunque la nueva línea Fénix 1B continuó aumentando su actividad con buen desempeño, según la empresa.

Sal de Vida pertenece íntegramente a Rio Tinto y se encuentra en el Salar del Hombre Muerto, a menos de 60 kilómetros de Fénix. Su capacidad nominal es de 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio. Ese dato describe el volumen para el que fue diseñada la instalación; no equivale a las toneladas efectivamente obtenidas durante un período ni puede sumarse como producción ya conseguida al balance del grupo.

La puesta en marcha tiene un antecedente cercano. En sus resultados semestrales del 29 de julio, la compañía había informado que Sal de Vida y Fénix 1B lograron su primera producción antes de lo programado. Ese hito marcó el comienzo de la actividad industrial, mientras que la etapa posterior consiste en elevar el funcionamiento hasta los niveles previstos. El desempeño inicial y la capacidad de sostener una operación estable son, por lo tanto, referencias diferentes para seguir el avance de las plantas.

Los establecimientos tampoco emplean un único método. Rio Tinto explica que Sal de Vida y Olaroz trabajan con piletas de evaporación. La salmuera se bombea desde depósitos subterráneos y se concentra mediante el sol y el viento; luego se eliminan impurezas y se procesa el material para obtener carbonato. Este recorrido puede extenderse durante un año o más, por lo que las condiciones de las piletas forman parte del proceso industrial.

Fénix utiliza extracción directa mediante adsorción selectiva desde hace más de tres décadas. En ese sistema, el litio se adhiere a un material específico y después se separa con agua industrial para continuar su purificación. La empresa señala que permite acelerar el tratamiento y recuperar una mayor proporción del mineral, aunque requiere instalaciones más complejas y suele consumir más energía que el esquema de evaporación. La tecnología elegida no elimina la necesidad de gestionar el agua y la salmuera de cada yacimiento.

En Sal de Vida, el contexto hídrico aparece en la evaluación ambiental y social de la Corporación Financiera Internacional, divulgada en 2022 y actualizada en mayo de 2024. El organismo identificó riesgos vinculados con el agua, la biodiversidad y la relación con las comunidades en una zona árida de la Puna. El salar integra un área reconocida por su importancia para aves y biodiversidad, con vegas, lagunas y cursos de agua relacionados entre sí.

Esa evaluación incorporó un programa de estudios del río Los Patos, sus humedales y los acuíferos, además de monitoreo participativo y revisión de los efectos acumulados de distintos emprendimientos. Son antecedentes de gestión del proyecto y no una auditoría del trimestre informado ahora. El seguimiento previsto contempla actualizar los modelos hidrogeológicos con datos de campo para distinguir efectos de la operación, de otras actividades y de cambios naturales del ambiente.