Javier Milei participó este miércoles en Catamarca de la inauguración oficial de la ampliación Fénix 1B y de la operación Sal de Vida de Rio Tinto, dos proyectos de litio que representan una inversión conjunta cercana a los US$1.400 millones. El acto se realizó en el Salar del Hombre Muerto y reunió al Presidente, al gobernador Raúl Jalil y a autoridades de la compañía.

Las instalaciones sumarán 25.000 toneladas anuales de capacidad de carbonato de litio equivalente una vez que completen su aumento gradual de producción. La ceremonia no marca el inicio de la extracción: ambos proyectos obtuvieron su primera producción durante el segundo trimestre de 2026, antes de lo previsto, y todavía avanzan hacia su nivel de funcionamiento objetivo.

Esa diferencia es importante para interpretar el anuncio. La capacidad anual indica cuánto pueden producir las instalaciones al alcanzar su régimen previsto; no significa que ya hayan fabricado o exportado ese volumen durante este año. Tampoco se trata de una incorporación de reservas minerales, sino de infraestructura y capacidad industrial.

Dos operaciones con distinto alcance

De acuerdo con el comunicado de Rio Tinto, Fénix 1B agrega 10.000 toneladas anuales de capacidad a una operación que comenzó a funcionar en 1997. Con esta ampliación, la capacidad objetivo del complejo se aproxima a las 40.000 toneladas por año. Sal de Vida, en tanto, es una operación nueva situada a unos 20 kilómetros al noreste y tiene una capacidad prevista de 15.000 toneladas anuales.

El director ejecutivo de la empresa, Simon Trott, y el gerente general de Rio Tinto en Argentina, Ignacio Costa, acompañaron la actividad. Antes del acto, Milei recorrió la planta junto con su comitiva y las autoridades provinciales. La visita coincidió con la conmemoración del Día del Trabajador Minero.

Durante su intervención, el mandatario vinculó estas inversiones con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, conocido como RIGI, y defendió la participación privada como motor de la actividad. Sus afirmaciones sobre los efectos del programa formaron parte del discurso político del acto, mientras que el avance de las instalaciones fue informado también por la compañía.

Proveedores y proyectos futuros

Presidencia destacó que Fénix 1B adjudicó US$310 millones a proveedores argentinos, de los cuales US$153 millones correspondieron a empresas catamarqueñas. Según los datos presentados por Milei, 411 de los 413 proveedores del proyecto son argentinos. Esas cifras describen contrataciones vinculadas con la ampliación y no deben confundirse con el valor de sus exportaciones o con nuevos puestos de trabajo permanentes.

El Presidente también mencionó el proyecto Rincón, en Salta, como parte del crecimiento previsto de Rio Tinto en el país. Señaló que, una vez terminado, la capacidad de la compañía en Argentina alcanzará las 160.000 toneladas anuales. Se trata de una proyección condicionada a la finalización del emprendimiento y no de la capacidad que quedó inaugurada este miércoles en Catamarca.

En el mismo discurso, Milei sostuvo que el RIGI reúne 29 proyectos aprobados por casi US$80.000 millones y que otros US$130.000 millones permanecen a la espera de aprobación. La distinción entre ambas etapas resulta central: los montos aprobados tampoco equivalen, por sí mismos, a desembolsos ya ejecutados.

Para Fénix 1B y Sal de Vida, el próximo paso informado por Rio Tinto es completar el incremento gradual de producción. La novedad de este miércoles fue su presentación oficial conjunta, con las obras ya produciendo desde el segundo trimestre, y no un anuncio de exploración ni la promesa de construirlas desde cero.