El canciller Pablo Quirno se reunió el sábado 10 de octubre en Singapur con Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, y reiteró el interés argentino en volver a organizar un Gran Premio. El encuentro sumó una nueva gestión política a las conversaciones iniciadas por el Gobierno, pero no produjo un anuncio de incorporación al campeonato. La Argentina sigue sin figurar en el calendario oficial de 2027, difundido por la categoría el 16 de septiembre.

Según informó Infobae, Quirno comunicó la reunión en su cuenta de X y presentó el regreso como una aspiración apoyada en la historia automovilística y en la proyección internacional del país. Su visita coincidió con el fin de semana de competencia en Marina Bay. El interlocutor fue el responsable ejecutivo de la Fórmula 1, un dato importante para distinguir esta conversación de los contactos mantenidos previamente con la Federación Internacional del Automóvil.

Las funciones de ambas organizaciones son diferentes. La FIA interviene en las exigencias deportivas y de seguridad, incluida la homologación de los circuitos. La promoción y organización comercial de las carreras corresponde a Formula One Group. El propio Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires describió esa separación al informar una visita de Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, a las obras del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. Un avance técnico del circuito no equivale, por sí solo, a obtener una fecha.

El cronograma de Fórmula 1 para el próximo año contempla 24 Grandes Premios en 22 países y fue aprobado por el Consejo Mundial del Deporte Motor. Incluye el retorno de Portugal y Turquía, además de diez fines de semana con carrera sprint. Su tramo americano incorpora Austin, Ciudad de México, San Pablo y Las Vegas. La ausencia argentina en esa programación permite precisar el alcance del planteo: hay gestiones y una intención pública, pero no una carrera incorporada al cronograma oficial de 2027.

En paralelo, Buenos Aires mantiene un proyecto de renovación del Gálvez con dos configuraciones deportivas. El esquema diseñado para Fórmula 1 prevé 4,87 kilómetros y 15 curvas. Las tareas informadas por la Ciudad incluyen superficie de pista, pianos, muros de contención, drenajes, sectores de servicio y un túnel de paso. También se proyectan cambios en el paddock, nuevas tribunas e infraestructura general. Son trabajos presentados para adecuar el predio a exigencias internacionales, cuya terminación y habilitación deben comprobarse en sus etapas correspondientes.

La referencia concreta más cercana es el Mundial de motociclismo. MotoGP publicó el 25 de septiembre su calendario de 2027 e incluyó al Autódromo Oscar y Juan Gálvez como sede de la cuarta fecha. El Gobierno porteño confirmó después que ese Gran Premio se disputará del 9 al 11 de abril. A diferencia de la aspiración vinculada con Fórmula 1, esa participación ya cuenta con una ubicación y un fin de semana publicados por la organización de la competencia.

El nuevo pedido retoma una discusión que el Ejecutivo había llevado al Congreso Americano de la FIA realizado en Buenos Aires. La última carrera de Fórmula 1 en la Argentina fue en 1998, también en el autódromo porteño. La presencia de Franco Colapinto en la categoría volvió a darle visibilidad al objetivo, aunque la popularidad de un piloto y la tradición deportiva no reemplazan los acuerdos necesarios para organizar una prueba.

Por ahora, la reunión de Singapur debe leerse como un paso de gestión. Los próximos avances comprobables serán las comunicaciones de las partes sobre un eventual acuerdo, las habilitaciones del circuito y cualquier modificación oficial de los calendarios. Hasta que eso ocurra, el compromiso deportivo internacional anunciado para el Gálvez es MotoGP, mientras el regreso de la Fórmula 1 continúa como objetivo argentino.