PwC decidió ampliar su equipo en San Juan ante la demanda de servicios de las empresas mineras, informó su socio Leonardo Viglione en una entrevista publicada este martes por Diario de Cuyo. La consultora tiene cerca de 40 personas contratadas en la provincia. El directivo advirtió que resulta difícil conseguir contadores, abogados y administradores que, además de su título, ya conozcan el funcionamiento de la actividad.

Según explicó, la competencia por esos perfiles lleva a las compañías a buscar profesionales en proyectos que ya están operando. La experiencia específica exige años de práctica después de la formación universitaria. El equipo sanjuanino de PwC también atiende trabajos del NOA y la Patagonia, y la firma mantiene su apuesta por incorporar profesionales locales.

Entre las tareas que describió Viglione figuran revisar información financiera, asesorar sobre obligaciones impositivas y acompañar cambios en los sistemas de las compañías. También señaló que algunos clientes solicitan reuniones presenciales con los responsables de sus áreas, lo que sostiene la importancia de contar con personal en la provincia.

La presencia local tiene un antecedente documentado por la propia consultora. En una publicación institucional del 28 de agosto, PwC Argentina presentó a su equipo multidisciplinario de San Juan e indicó que llevaba más de seis años prestando servicios de auditoría y asesoramiento impositivo a empresas del sector y a sus proveedores. La compañía explicó que ese trabajo combina el conocimiento de las operaciones locales con el apoyo de su red internacional.

El planteo sobre la formación de personal también había aparecido en una entrevista de Viglione con Diario Río Negro, publicada el 7 de octubre. Allí vinculó el fortalecimiento de la presencia de PwC en San Juan y Mendoza con las perspectivas de inversión y con la disponibilidad de profesionales de la región. Describió al equipo sanjuanino como un grupo integrado por especialistas en impuestos, contabilidad, finanzas y economía.

En ese diálogo, el socio sostuvo que el desarrollo de proyectos requiere capacidades que trascienden la ingeniería y la geología: mencionó tecnología, sustentabilidad y recursos humanos, además de las disciplinas económicas. Para los jóvenes de Cuyo, señaló, trabajar con un emprendimiento local puede implicar contacto con normas internacionales, estructuras complejas de inversión y especialistas de otros países. Su propuesta fue acercar esas exigencias a la universidad antes de que aparezcan las necesidades de contratación.

Una de las experiencias de formación conjunta es la Diplomatura en Industria Minera de la Universidad Católica de Cuyo y PwC. La universidad informó el 30 de julio que la cuarta cohorte había finalizado a comienzos de ese mes. En el cierre se defendieron oralmente diez trabajos prácticos sobre distintos proyectos mineros, con participación del cuerpo docente, directivos de la consultora y la coordinadora Graciela Balderramo.

El informe Mine 2026 de PwC, publicado en julio, sitúa esas capacidades profesionales dentro de los desafíos para desarrollar nuevos proyectos. El análisis destaca la necesidad de movilizar financiamiento y convertir los recursos geológicos en propuestas que atraigan capital. También plantea que la adopción de inteligencia artificial puede acelerar el procesamiento de datos e imágenes utilizados en exploración y mejorar la eficiencia productiva.

Para acompañar ese proceso, el mismo informe asigna un papel a la articulación de proveedores locales, provinciales, nacionales e internacionales. La prestación de servicios especializados forma parte de esa cadena, junto con las operaciones extractivas y las empresas que procesan minerales.