POSCO inauguró este martes 6 de octubre la Planta II de su proyecto Sal de Oro, en el Salar del Hombre Muerto. La instalación de la Puna está diseñada para producir aproximadamente 23.000 toneladas de carbonato de litio por año, destinadas a la exportación. Según informó la Secretaría General de la Presidencia, la operación comercial tendrá un aumento gradual durante 2027 hasta acercarse a esa capacidad. La cifra anunciada describe el potencial de la planta y no un volumen que ya se haya producido.
En la ceremonia participaron Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; Diego Santilli, jefe de Gabinete; y los gobernadores Gustavo Sáenz, de Salta, y Raúl Jalil, de Catamarca. Sal de Oro se desarrolla en ambas provincias. También asistieron el embajador surcoreano Lee Chong Hwa y las autoridades de la compañía Chang In-hwa, de POSCO Holdings, y Park Hyeon, de POSCO Argentina. La apertura agrega una instalación de carbonato a la estructura industrial que la empresa ya tiene en el país.
El acto incluyó la firma de un memorándum de entendimiento para avanzar con las etapas III y IV del proyecto. El objetivo comunicado es llegar a una producción anual de 100.000 toneladas de productos de litio. Se trata de una meta de expansión: el anuncio oficial no establece una fecha para alcanzar ese volumen ni presenta esas futuras etapas como plantas terminadas. Tampoco corresponde sumar ese objetivo a la capacidad de la instalación inaugurada este martes, porque son referencias a escalas y momentos diferentes del desarrollo.
La nueva planta de carbonato se suma a un antecedente industrial diferente. El Ministerio de Economía informó el 24 de octubre de 2024 la inauguración de la planta de hidróxido de litio de POSCO en el Parque Industrial de General Güemes, en Salta, con una capacidad de 25.000 toneladas anuales. Aquella instalación amplió la oferta argentina con un producto destinado a baterías de alto rendimiento. La diferencia entre el hidróxido y el carbonato, y entre sus respectivos establecimientos, permite ubicar la obra inaugurada este martes dentro de un desarrollo que combina extracción y distintas etapas de procesamiento industrial.
La segunda fase también tiene un antecedente dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. En la conferencia oficial del 4 de agosto, la Vocería Presidencial informó su incorporación al esquema con una inversión prevista de US$547 millones y la misma capacidad de 23.000 toneladas anuales de carbonato. Ese monto corresponde a la etapa admitida en el régimen. La cobertura de La Nación sobre la inauguración sitúa la inversión acumulada de la empresa en el país por encima de US$2.000 millones; ambos importes tienen alcances distintos y no representan un nuevo desembolso realizado íntegramente este martes.
En materia laboral, Presidencia atribuyó al conjunto de Sal de Oro la generación de más de 5.000 puestos de trabajo, incluidos 600 empleos directos de POSCO Argentina. El comunicado no desagrega cuántos corresponden a construcción, operación o contratistas, por lo que ese total no equivale a la dotación permanente de la Planta II. También informó que la compañía trabaja con más de 270 proveedores locales y desarrolla capacitación en oficios, becas, asistencia médica y otras actividades con comunidades locales y originarias.
La inauguración abre así una nueva etapa operativa, cuyo avance deberá medirse con producción efectiva durante el período de incremento previsto para 2027. En paralelo, el memorándum fija una dirección para las próximas ampliaciones, todavía sin el calendario detallado que permitiría establecer cuándo podrían incorporarse al funcionamiento del proyecto.




