Pioneer Minerals incorporó a Andes Exploration para conducir las tareas de exploración y la gestión local del proyecto San Francisco, ubicado en Calingasta. En un comunicado fechado el 13 de octubre en Australia, la compañía informó una nueva etapa de trabajo técnico sobre un área sanjuanina con antecedentes de búsqueda de oro, cobre y plata.
El equipo ya comenzó dos tareas complementarias: revisar los resultados históricos de geoquímica de superficie y elaborar un modelo geológico en tres dimensiones de la brecha San Francisco. La primera línea permitirá ordenar las anomalías detectadas y reconocer sectores poco estudiados. La segunda buscará entender la forma del cuerpo mineralizado, sus controles geológicos y la distribución de los metales.
El trabajo corresponde a evaluación exploratoria. La comunicación no anuncia producción ni una nueva estimación de reservas.
Profesionales vinculados con la minería sanjuanina
Andes Exploration está encabezada por Leandro Sastre Salim, geólogo egresado de la Universidad Nacional de Salta. Su trayectoria incluye la vicepresidencia de Exploración de Barrick para América Latina y Asia-Pacífico, además de responsabilidades técnicas y de recursos minerales en Austral Gold. La consultora informa experiencia en proyectos de distintas etapas en Argentina, Chile, Perú, República Dominicana y Guyana.
El equipo también incluye al geólogo Sebastián Juárez, graduado en la Universidad Nacional de San Juan y especializado en evaluación geoestadística de yacimientos. Juárez trabajó en programas de exploración y desarrollo en Veladero y fue geólogo distrital de Barrick en la Argentina. Su actividad comprende modelos geológicos, controles de mineralización y estimaciones de recursos.
A ellos se suma Pablo Elgueta Zarhi, con antecedentes en tecnología minera y gestión de información geológica. Fue gerente sénior de Geoinformación de Barrick para América Latina y ocupó funciones de integración y mejora continua en Cerro Negro, de Newmont. Esa combinación de conocimiento geológico y tratamiento de datos forma parte de las capacidades que Pioneer incorpora para el proyecto.
Qué antecedentes tiene San Francisco
La contratación sucede a los acuerdos de opción por etapas que Pioneer difundió el 9 de octubre. De completarse, la operación abarcaría unas 3.477 hectáreas, con acceso al 100% de las concesiones San Francisco y José Mario y al 81,25% de los permisos vecinos de El Tapau. La adquisición está condicionada al cumplimiento de los acuerdos y a la aprobación de los accionistas.
El esquema tiene un plazo de cuatro años. Para completar todas las etapas, la empresa tendría que pagar US$3,2 millones a los vendedores, financiar al menos US$2,45 millones de exploración y realizar siete kilómetros de perforaciones. Las condiciones le permiten retirarse antes de completar el programa sin asumir los pagos y trabajos futuros que todavía no resulten exigibles. Se trata, por lo tanto, de compromisos escalonados, sujetos a la continuidad de la operación.
Según la información entregada por la empresa, la brecha principal cuenta con 47 perforaciones diamantinas históricas que suman aproximadamente 13.332 metros. En el conjunto más amplio del área se identificaron más de 70 brechas y más de 130 vetas, aunque sólo nueve brechas y un sistema de vetas fueron probados mediante perforaciones.
En agosto de 2020, Turmalina Metals había comunicado un tramo de 109 metros con 4,94 gramos de oro y 109 gramos de plata por tonelada, además de 1,13% de cobre, en el sondeo SFDH-012. Son resultados históricos. La empresa advertía entonces que la longitud interceptada podía superar el espesor real de la mineralización si la perforación la atravesaba en forma oblicua. Esa diferencia ayuda a entender por qué el modelado geológico resulta necesario para interpretar los sondeos.
El depósito posee, además, antecedentes en la investigación geológica argentina. Un estudio del SEGEMAR de 2008 ubicó San Francisco de los Andes y otras manifestaciones asociadas en el sector sureste de la Cordillera de Olivares, en Calingasta. Describió un área comprendida entre la quebrada de Tocota, al norte, y el río Castaño, al sur, con brechas hidrotermales y vetas mineralizadas.




