Paramount completó este martes 6 de octubre la adquisición de Warner Bros. Discovery y puso en marcha una nueva compañía matriz llamada Skydance. El cierre reúne bajo un mismo control a los estudios Paramount y Warner Bros., las plataformas Paramount+ y HBO Max y las cadenas informativas CBS News y CNN. La operación dejó de ser una negociación pendiente: el comunicado corporativo y la presentación regulatoria del día confirman que la transferencia quedó concretada.

El acuerdo original, anunciado el 27 de febrero, asignó a Warner Bros. Discovery un valor de empresa de US$110.000 millones. Ese concepto incluye la deuda y no equivale únicamente al pago por las acciones. El precio pactado fue de US$31 por acción en efectivo, con un adicional por el tiempo transcurrido si el cierre se demoraba más allá del 30 de septiembre. Por eso, las cifras que describen el valor empresarial y el desembolso a los accionistas deben leerse por separado.

Las compañías habían precisado el mecanismo el 30 de septiembre, cuando anticiparon que completarían la operación el 6 de octubre. El ajuste diario era de US$0,00277778 por acción por cada día transcurrido después del 30 de septiembre. Con la fecha finalmente cumplida, la contraprestación quedó en US$31,01666668 por título. La diferencia respecto de los US$31 iniciales responde a aquella cláusula temporal; no constituye un nuevo precio base negociado a último momento.

La presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense también detalla el cambio societario. Warner Bros. Discovery pasó a ser una subsidiaria íntegramente controlada por Skydance. Las acciones clase B de la compradora trasladaron su cotización desde Nasdaq a la Bolsa de Nueva York y cambiaron el símbolo PSKY por SKYD. El nombre Skydance Corporation quedó incorporado a los documentos constitutivos con efecto desde este martes, mientras las acciones de WBD dejaron de negociarse de manera independiente.

El catálogo conjunto cruza varias generaciones del entretenimiento. Entre las franquicias incluidas en el acuerdo figuran Harry Potter, Misión Imposible, Top Gun, Star Trek, Game of Thrones, el universo DC y Bob Esponja. El proyecto presentado en febrero contemplaba conservar ambos estudios y producir al menos quince largometrajes anuales por cada uno. También proponía seguir comprando obras de productores independientes y licenciando películas y programas a otras plataformas, además de utilizarlos en los servicios propios.

En el anuncio del cierre, Skydance reiteró su compromiso de estrenar al menos treinta películas por año, con una ventana mínima de 45 días en salas. La compañía afirmó que sus plataformas de streaming se integrarán con el tiempo en un único servicio. No comunicó en ese anuncio una fecha de migración ni nuevos precios para los usuarios argentinos. La unificación es, por ahora, un plan de la empresa que debe distinguirse de los cambios societarios ya ejecutados.

El tamaño de la operación también plantea el desafío de integrar negocios diferentes. El informe regulatorio identifica emisiones de deuda, aportes de capital y líneas de crédito utilizadas para financiar la compra, cancelar obligaciones previas y afrontar los costos asociados. El grupo reúne producción cinematográfica, televisión, streaming, noticias y deportes, actividades con formas distintas de distribución y generación de ingresos. La adquisición resuelve quién controla esos activos; la reorganización operativa constituye la etapa siguiente.

Skydance fijó como objetivo obtener más de US$6.000 millones anuales de ahorros y otras eficiencias dentro de tres años. Es una meta empresarial, no un resultado alcanzado con la firma del cierre. Su propio comunicado advierte que la integración puede demandar más tiempo y que los beneficios previstos podrían no concretarse. El próximo proceso será convertir los compromisos de producción y las mejoras anunciadas para las plataformas en cambios verificables para creadores, distribuidores y espectadores.