Marcelo Orrego planteó el viernes 16 de octubre que San Juan necesita ampliar su infraestructura vial y eléctrica para acompañar el desarrollo de los proyectos mineros. El gobernador expuso en la segunda Cumbre Federal de Logística, organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en la Ciudad de Buenos Aires. Su intervención vinculó la preparación de rutas, energía y servicios con las demandas de transporte que, según las proyecciones que presentó, crecerán durante las próximas dos décadas.

Una de las cifras que utilizó para dimensionar ese escenario fue la circulación de un camión de gran porte cada 46 segundos. Orrego la mencionó al hablar de previsiones a 20 años y de la necesidad de prepararse. Se trata de una estimación expuesta por el mandatario, no de una medición del tránsito actual ni de un flujo que ya se registre en las rutas provinciales. Las reseñas de la presentación no detallan el corredor, la metodología ni los supuestos de ese cálculo.

El panel estuvo dedicado a los desafíos logísticos de la cadena de valor minera. La agenda oficial del CFI incluyó a Javier Martínez Álvarez, de Techint; Belén Daghero, de Holcim; Carlos Carrillo, de Rio Tinto; y José Alioto, de Glencore. El eje propuesto por la organización fue cómo conectar la expansión de minerales como el cobre y el litio con rutas, corredores bioceánicos y accesos a los puertos internacionales.

En su exposición, Orrego sostuvo que seis de los diez proyectos de cobre de la Argentina están en San Juan y relacionó esa concentración con la obligación de anticipar obras. También señaló el peso de la geografía montañosa en la provincia. El planteo estuvo centrado en las condiciones necesarias para acompañar los proyectos: la existencia de una iniciativa minera no equivale, por sí sola, a una explotación en producción ni a un volumen de cargas que ya esté circulando.

Sobre el financiamiento, el gobernador recordó el entendimiento vinculado con Vicuña y mencionó 250 millones de dólares destinados a infraestructura eléctrica y vial. Presentó ese acuerdo como una herramienta para atender necesidades del sector minero y, a la vez, de la industria y el turismo. La referencia fue a recursos previstos en el acuerdo; su exposición no constituye una certificación del dinero ya desembolsado ni del avance físico de cada obra.

Otro tramo estuvo dedicado al agua. Orrego afirmó que San Juan atraviesa una emergencia hídrica y sostuvo que es necesario intervenir sobre la red de canales primarios, que cuantificó en 3.000 kilómetros. La cuestión incorporó a la discusión logística las necesidades de distribución de agua para la producción. En las declaraciones difundidas no se presentó un cronograma de trabajos para esa red ni un detalle de los tramos que recibirían las intervenciones.

El mandatario también describió la digitalización de la administración pública como una forma de reducir los tiempos de los trámites. Aclaró que ese objetivo debe alcanzarse manteniendo los controles. Al referirse al vínculo con las comunidades, planteó que la actividad minera necesita un compromiso social sostenido, además de caminos y energía, y relacionó esa participación con la confianza en la gestión de los proyectos.

La cumbre se realizó en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Su programa abarcó, además de minería, la logística agroindustrial, los hidrocarburos, la distribución y los obstáculos regulatorios y operativos del transporte. El CFI propuso reunir a autoridades provinciales, empresas y especialistas para identificar necesidades de conectividad y mejorar la competitividad de las economías regionales.