La oposición venezolana y organizaciones de derechos humanos informaron nuevas excarcelaciones ocurridas el sábado, después de una segunda ronda de conversaciones políticas. Dinorah Figuera, jefa de la delegación opositora en el diálogo, celebró las salidas de prisión y reclamó la liberación de todas las personas que su sector considera detenidas por razones políticas.
El número exacto todavía está en verificación. Foro Penal dijo a EFE que tenía información de algo más de veinte casos, pero que comprobaba directamente cada uno. Justicia, Encuentro y Perdón comunicó unas 29 excarcelaciones verificadas y aclaró que diecisiete personas de ese grupo no figuraban en su propio registro de presos políticos. Esas cifras no deben sumarse: pueden referirse a las mismas personas y usan criterios diferentes.
La organización Surgentes informó de la salida de ocho mujeres, entre ellas una adolescente, detenidas bajo acusaciones que las autoridades vinculan con los llamados grupos ‘tancol’. Por la presencia de una menor, esta nota no difunde datos que permitan identificarla ni trata la acusación como culpabilidad demostrada.
La Plataforma Unitaria Democrática, por su parte, presentó un acumulado de 33 excarcelaciones desde el 21 de agosto. Ese periodo es más amplio que las salidas reportadas durante las últimas horas, por lo que tampoco representa un balance alternativo del sábado. Foro Penal había calculado 344 presos políticos antes de esta nueva tanda, según el despacho de la agencia.
Las excarcelaciones se enmarcan en negociaciones entre sectores del chavismo y la oposición y en medidas anunciadas durante el año por el Ejecutivo venezolano. La situación jurídica de cada persona liberada puede ser distinta: salida de una prisión no siempre significa cierre del expediente, absolución o restitución plena de derechos.
Figuera insistió en que la liberación debe abarcar a todos los detenidos que la oposición clasifica como presos políticos y vinculó su reclamo con el Estado de derecho. Esa es una posición de la delegación opositora, mientras las organizaciones intentan depurar sus listas y documentar cada caso.
El hecho comprobable al cierre es la existencia de nuevas salidas de prisión comunicadas por varias entidades; el total, la condición jurídica de cada liberado y el alcance del proceso siguen abiertos. La noticia se marca para revisión por las acusaciones y la presencia de una menor entre los casos mencionados.\n\nEl término “preso político” aparece en las listas de entidades de derechos humanos y en el reclamo opositor. El Gobierno puede emplear otras clasificaciones jurídicas para algunas personas detenidas. Por eso el balance de liberaciones debe conservar la fuente de cada registro y evitar que cifras de organizaciones diferentes parezcan una estadística única y consolidada.
Foro Penal mencionó nombres de personas excarceladas, pero esta edición se concentra en el proceso y en las verificaciones aún abiertas. La situación de una persona liberada puede incluir medidas restrictivas o una causa pendiente. Preguntar por las condiciones de salida será tan importante como saber cuántas puertas de prisión se abrieron.
La existencia de una mesa de diálogo permite interpretar el momento de las medidas, aunque la agencia no establece en cada caso una relación causal individual entre negociación y excarcelación. Las organizaciones siguen reclamando información completa y la liberación de quienes continúan detenidos. El Gobierno, a su vez, deberá comunicar los actos jurídicos que sustentan las salidas.
El balance que pueda publicarse en los próximos días debería distinguir fecha de excarcelación, registro de cada entidad y estatus judicial posterior. Sin esas separaciones, una cifra llamativa puede ocultar tanto avances reales como situaciones todavía no resueltas.




