Los activos argentinos comenzaron octubre con una nueva jornada de bajas. Al cierre informado por Ámbito, el S&P Merval retrocedió un 3,2% y el riesgo país subió a 636 puntos básicos, un 4,8% por encima de los 607 de la rueda anterior. Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York también terminaron mayormente en negativo, con descensos de hasta el 5,5% entre los ADR.

Diario de Cuyo había informado 633 puntos durante la tarde. Circularon registros menores del riesgo país y porcentajes de caída diferentes, porque los precios siguieron moviéndose. El valor de cierre permite ordenar el balance del jueves sin mezclar fotografías de momentos distintos. El indicador expresa el diferencial de rendimiento que exige el mercado a la deuda soberana frente a una referencia estadounidense: no es una tasa de interés que se cobre directamente a todos los hogares o empresas ni un porcentaje de caída de la economía.

El Merval terminó en 2.758.839,81 puntos. Entre las bajas más importantes del panel líder estuvieron Metrogas, con un 4,82%; Telecom, con un 4,34%; y Grupo Supervielle, con un 3,7%. Transportadora de Gas del Norte y Banco de Valores finalizaron en terreno positivo, de acuerdo con el relevamiento de la jornada. La caída del índice, por lo tanto, resume un conjunto de acciones con ponderaciones diferentes y no implica que todos sus componentes hayan retrocedido igual.

En Wall Street, IRSA perdió un 5,5%, Telecom un 5,1% y Supervielle un 4,2%. Globant se apartó de la tendencia con una suba del 6,48%, aunque mantuvo un balance anual negativo. La comparación entre ADR y acciones locales también requiere cuidado: se negocian en mercados y monedas diferentes, por lo que sus variaciones no son intercambiables. El cierre negativo de varios papeles argentinos convivió con leves avances de los principales índices estadounidenses.

Los bonos soberanos en dólares acompañaron la debilidad. Entre los movimientos informados se destacaron el descenso del Global 2046 y del Bonar 2035. Las diferencias entre vencimientos importan porque los títulos largos suelen reaccionar de manera distinta ante cambios en las tasas y en las expectativas. El riesgo país sintetiza parte de ese ajuste de rendimientos, pero no identifica una causa única ni reemplaza el análisis de cada instrumento.

La rueda llegó después de un septiembre adverso. En ese mes, el Merval había caído un 7,1% en pesos y alrededor de un 8,5% medido en dólares, según el balance publicado por Ámbito. Los bonos de mayor duración también habían registrado correcciones más marcadas que los cortos. Los analistas citados por ese medio relacionaron el movimiento con tasas internacionales elevadas y con una mayor cautela frente al escenario político local, interpretaciones que deben distinguirse de los precios efectivamente observados.

En el frente externo, la tasa estadounidense a diez años terminó cerca del 5,24% y el petróleo Brent alrededor de los US$102 por barril. Estos valores forman parte del contexto internacional de la jornada y no prueban, por sí solos, que hayan provocado cada movimiento argentino. El balance del primer día de octubre dejó una nueva presión sobre acciones y bonos y un diferencial soberano más alto. Su continuidad dependerá de las próximas ruedas, de las noticias económicas y de la evolución de las condiciones financieras internacionales; un cierre diario describe lo ocurrido y no anticipa de manera segura el comportamiento del resto del mes.