Javier Milei y Marco Rubio mantuvieron una conversación telefónica el viernes 16 de octubre para revisar la relación entre la Argentina y Estados Unidos. Los dos gobiernos informaron que hablaron de comercio, inversiones y seguridad regional. La comunicación coincidió con el anuncio de una próxima gira del subsecretario de Estado Christopher Landau, que incluirá Buenos Aires y reuniones con funcionarios y empresarios argentinos.
La Oficina del Presidente presentó el intercambio como parte de la continuidad de la alianza con Washington. Según el comunicado argentino, Milei y el secretario de Estado de Donald Trump evaluaron oportunidades para ampliar el comercio bilateral y promover inversiones con transparencia. La declaración también vinculó esa agenda con la apertura económica que impulsa el Gobierno nacional y con una mayor integración del país a las cadenas internacionales de producción.
El Departamento de Estado confirmó por separado la llamada y los temas centrales. Su informe coincidió en señalar el interés de ambos funcionarios por profundizar los vínculos económicos y la cooperación en seguridad. Ninguno de los dos comunicados anunció un nuevo contrato, una cifra de inversión comprometida en esa conversación ni un cambio arancelario. El resultado informado fue la decisión política de seguir trabajando juntos, sin un calendario de medidas específicas derivadas del diálogo.
La agenda tendrá una instancia presencial con el viaje de Landau y de Juan Pablo Segura, responsable del Departamento de Estado para el hemisferio occidental. La gira está prevista entre el 19 y el 26 de octubre e incluye Asunción y Buenos Aires. Ese rango corresponde al recorrido completo por ambos países: el anuncio no detalla en qué días se desarrollará cada actividad en la capital argentina ni identifica a todos los funcionarios que recibirán a la delegación.
En Buenos Aires, los encuentros buscarán dar continuidad al Corredor Andes–Atlántico, una iniciativa bilateral presentada el 23 de septiembre durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El proyecto apunta a mejorar las conexiones entre regiones productivas argentinas y los puertos atlánticos. Su alcance comprende transporte, energía y redes digitales, con interés en los recursos de Vaca Muerta y en la producción y el procesamiento de minerales críticos.
Uno de los instrumentos asociados a esa agenda es el marco de cooperación firmado con el Export-Import Bank de Estados Unidos, conocido como EXIM. El banco informó en septiembre que permite movilizar financiamiento de hasta US$7.000 millones hasta 2027 para proyectos elegibles. Entre las áreas mencionadas están los minerales críticos, la seguridad energética, la modernización de redes eléctricas, la conectividad digital y las tecnologías avanzadas. La cifra expresa el alcance potencial del marco; no acredita que ese dinero haya sido desembolsado.
EXIM explicó que su participación busca facilitar exportaciones estadounidenses y el uso de equipos, tecnología y conocimientos de empresas de ese país. La entidad ofrece distintas herramientas, como garantías, seguros de crédito y préstamos. En la presentación del corredor, el consulado argentino en Nueva York distinguió además un instrumento vinculado con Argentina LNG, cuyo financiamiento potencial de hasta US$6.000 millones estaba bajo consideración. Son antecedentes de la cooperación, no fondos nuevos anunciados durante la llamada del viernes.
La escala paraguaya tendrá su propia agenda: Landau encabezará una delegación de empresas estadounidenses y analizará oportunidades de inversión con autoridades de ese país. Para la Argentina, el próximo paso comunicado será el contacto directo con representantes públicos y privados sobre crecimiento, inversiones y cooperación en seguridad. La visita permitirá conocer qué proyectos y conversaciones avanzan dentro de una relación que ambos gobiernos volvieron a respaldar públicamente.




