Daniil Medvedev ganó este domingo 25 de octubre el ATP 250 de Almaty al derrotar al georgiano Nikoloz Basilashvili por 6-7 (6), 6-1 y 6-3. El ruso necesitó una hora y 53 minutos para resolver la final en Kazajistán y completar un logro que todavía no figuraba en su carrera: conquistar un torneo como campeón defensor.

La competencia se disputó en el Almaty Arena, con cierre este domingo.

Fue su cuarto título de 2026, después de Brisbane, Dubai y Hangzhou, y el número 25 de su trayectoria en individuales. La victoria también sostuvo su avance hacia las ATP Finals, aunque ganar en Almaty no equivale, por sí solo, a tener asegurada la clasificación al encuentro que reúne a los mejores de la temporada en Turín.

El comienzo fue el tramo más equilibrado del partido. Basilashvili, que había llegado al cuadro principal desde la clasificación, llevó la primera manga al desempate y se impuso allí por 8-6. El resultado obligó al máximo favorito a remontar, frente a un rival que ya había superado a Stefanos Tsitsipas en semifinales.

La respuesta cambió el desarrollo de la final. Según el balance publicado por la organización, Medvedev mejoró la devolución y aumentó la presión sobre los juegos de saque del georgiano. Se quedó con el segundo parcial por 6-1 y mantuvo esa iniciativa en el tercero, en el que volvió a conseguir una diferencia decisiva antes de cerrar el encuentro.

El servicio fue otro sostén de su actuación. Terminó con 22 aces y cuatro dobles faltas, mientras que Basilashvili registró tres saques directos y tres dobles faltas. El campeón convirtió cuatro de sus diez oportunidades de quiebre y acumuló 26 golpes ganadores, frente a los 17 de su adversario. Son cifras de la final, no del conjunto de la semana.

Para Medvedev, de 30 años y exnúmero uno del mundo, el festejo resolvió una particularidad de su palmarés. Había ganado numerosos campeonatos, pero nunca había defendido uno exitosamente. En Almaty encontró esa continuidad: en la edición de 2025 había vencido en la final al francés Corentin Moutet, también después de un partido de tres sets.

Su recorrido de esta semana incluyó triunfos sobre el japonés Sho Shimabukuro y el francés Terence Atmane. En semifinales avanzó ante Alexander Bublik, que se retiró por una lesión de rodilla después de perder el primer set. En el partido decisivo del domingo, el ruso debió recuperar una desventaja en el marcador y disputar tres sets completos antes de quedarse con el trofeo.

Basilashvili también completó una semana de recuperación deportiva. Había comenzado el torneo como número 128 del ranking y atravesó la clasificación antes de llegar al partido por el título. En el cuadro principal eliminó, entre otros, a Marin Cilic, al argentino Facundo Díaz Acosta, a Adrian Mannarino y a Tsitsipas. La derrota prolongó su espera por un nuevo campeonato, pero no anuló el valor de ese recorrido.

La gira continúa ahora con competencias europeas y con la carrera hacia Turín todavía abierta. Medvedev sumó los 250 puntos que entrega el certamen al ganador; esa asignación no debe confundirse con el cambio neto de su clasificación, que depende también de los resultados que deja de computar. El dato confirmado de Almaty es un título nuevamente en sus manos, tras una final en la que supo corregir el rumbo después del primer set.