Máximo Kirchner visitó San Juan este jueves y dejó definiciones sobre el proceso de reorganización del peronismo rumbo a 2027. En una agenda compartida con el senador Sergio Uñac y referentes de otras provincias, defendió las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias como mecanismo para resolver candidaturas y reafirmó que su sector pretende que Cristina Fernández de Kirchner pueda competir en la próxima elección presidencial.

La recorrida incluyó un encuentro en Albardón, actividades con La Cámpora y una reunión en la sede del Partido Justicialista provincial. Uñac tuvo un papel de anfitrión y quedó asociado a la presentación de una mesa de trabajo sobre el futuro de la Argentina. Los encuentros reunieron a dirigentes nacionales y provinciales en un momento en el que distintas figuras del espacio buscan definir su lugar en la competencia electoral.

En entrevistas concedidas a Diario de Cuyo y Tiempo de San Juan, Kirchner sostuvo que las aspiraciones de Uñac no deben entenderse automáticamente como una alternativa de reserva frente a Cristina. Valoró que un dirigente sanjuanino recorra el país y reconoció el derecho de otros referentes a participar. Al mismo tiempo, dejó clara la preferencia política de La Cámpora por la expresidenta.

Ese respaldo constituye una posición partidaria. No equivale a una candidatura formalizada ni resuelve las condiciones jurídicas y electorales de una eventual postulación. Kirchner cuestionó la situación de Cristina y planteó que excluirla afectaría a los electores que quieren votarla. Esas consideraciones corresponden al dirigente y deben distinguirse de cualquier resolución judicial o de una habilitación electoral que no fue anunciada durante la visita.

Las PASO aparecieron como uno de los asuntos centrales. El diputado defendió su continuidad y señaló que, si el Gobierno avanzara con su eliminación, el peronismo necesitaría otro instrumento para ordenar las distintas aspiraciones. Su planteo pone el foco en cómo competir dentro de un mismo espacio sin reducir la definición a un acuerdo entre dirigentes. La incertidumbre sobre ese mecanismo atraviesa el armado para el año próximo.

También se refirió a las diferencias con Axel Kicillof y con el Movimiento Derecho al Futuro. En el intercambio con Tiempo, evitó presentar esas divergencias como una ruptura inevitable. Sostuvo que pueden existir miradas distintas y recordó el trabajo conjunto en la provincia de Buenos Aires. Esa respuesta reconoce las tensiones internas, aunque no anuncia una síntesis ni establece una fórmula compartida.

La visita se inscribe en una recorrida que, según explicó, ya había pasado por La Rioja y Chaco. Kirchner defendió el contacto directo con habitantes y militantes de las provincias para conocer sus preocupaciones. En sus intervenciones mencionó el endeudamiento de las familias, la situación de los servicios públicos y la necesidad de discutir cómo financiar las políticas que el peronismo proponga.

La cuestión de las tierras también apareció en las conversaciones, con críticas a las decisiones del Gobierno y referencias a la soberanía. Esas posiciones sumaron un eje de discusión relevante para San Juan, pero no modificaron por sí mismas ninguna norma. El encuentro dejó sobre todo un mapa de preferencias, diferencias y métodos de competencia que todavía requieren definiciones institucionales.

Con Uñac como figura local y con la candidatura de Cristina como preferencia de su sector, Kirchner buscó mostrar que la construcción nacional puede incorporar recorridos provinciales. El paso por San Juan no cerró la interna presidencial. Sí dejó planteada una exigencia política: encontrar un mecanismo de participación y una propuesta que, según su visión, puedan ser respaldados por la sociedad en 2027.