Lucid volvió a recortar la fabricación de sus autos eléctricos: produjo 2.954 vehículos en el tercer trimestre de 2026, un 38,1% menos que entre abril y junio. Las entregas a clientes bajaron mucho menos, a 3.806 unidades, y superaron a la producción. El fabricante estadounidense informó los resultados operativos el 5 de octubre y los vinculó con su plan de reducir inventarios y ajustar la actividad de sus plantas a la demanda de corto plazo.

La comparación trimestral permite dimensionar el cambio. En el segundo trimestre había fabricado 4.774 vehículos y entregado 3.953, según el comunicado del 2 de julio. Entre ambos períodos, la producción cayó en 1.820 unidades y las entregas se redujeron en 147, equivalentes a un 3,7%. Esos porcentajes surgen del cálculo sobre los totales oficiales de la compañía. No describen ingresos ni beneficios: miden, respectivamente, vehículos producidos y entregados.

La relación entre las dos variables se invirtió. Entre abril y junio, la fabricación había superado las entregas en 821 unidades; entre julio y septiembre, las entregas quedaron 852 vehículos por encima de lo producido. Esa diferencia es compatible con la reducción de existencias que explica Lucid, aunque no reemplaza un balance completo de inventarios. La empresa atribuyó la menor actividad fabril a decisiones previamente anunciadas, incluida la eliminación de un segundo turno en AMP-1 durante junio.

El antecedente interanual también exige precisión. Para el tercer trimestre de 2025, Lucid había comunicado 3.891 vehículos producidos y 4.078 entregados. Aquel informe identificaba por separado más de 1.000 vehículos adicionales fabricados para su ensamblaje final en Arabia Saudita. Esa aclaración obliga a distinguir las categorías antes de comparar producción entre años. En entregas, el contraste de los totales publicados muestra 272 unidades menos que un año atrás, una disminución del 6,7%.

El ajuste forma parte de un programa operativo presentado el 4 de agosto. Lucid identificó oportunidades de mejora de flujo de caja por US$1.400 millones durante 2026, distribuidas entre inventarios, inversiones de capital y gastos operativos. Se trata de una meta empresarial, no de un ahorro íntegramente realizado. En esa presentación, la conducción encabezada por Silvio Napoli también explicó una reorganización destinada a reducir niveles de decisión y concentrar recursos en proyectos prioritarios.

Entre esos proyectos figuraban el programa de robotaxis con Uber y Nuro, la industrialización de la planta AMP-2 en Arabia Saudita y el desarrollo de una plataforma de vehículos medianos. El informe de agosto indicaba que los robotaxis estaban en pruebas y validación, y que la fábrica saudita atravesaba la instalación y puesta a punto de sus sistemas. Son antecedentes del plan en ejecución; el parte de producción de octubre no los convierte en nuevos lanzamientos comerciales ni confirma que todas esas etapas hayan concluido.

Como referencia, el balance anterior registró ingresos por US$405 millones y una liquidez total de US$3.000 millones al cierre de junio. Esas cifras corresponden al segundo trimestre y no deben trasladarse al período que acaba de terminar.

La próxima evaluación financiera está prevista para el 9 de noviembre. Allí la automotriz presentará sus resultados del tercer trimestre y una actualización de sus prioridades. Hasta entonces, la menor fabricación y la utilización de unidades ya disponibles son los datos operativos confirmados. La advertencia de Lucid es explícita: las cifras de producción y entregas son una sola medida de desempeño y no permiten anticipar por sí mismas el resultado neto ni el flujo de caja del período.