Los Azules informó este jueves 8 de octubre que mantuvo una reunión con autoridades de San Juan para revisar el avance del proyecto de cobre de Calingasta, los permisos sectoriales y las obras tempranas previstas para 2027. La compañía ubicó el encuentro dentro del trabajo previo a la Decisión Final de Inversión, una instancia que todavía tiene por delante y que depende de completar el financiamiento y las aprobaciones necesarias.

Participaron el ministro de Minería, Juan Pablo Perea; el secretario de Gobierno, Emilio Achem; y el asesor de Gobierno, Federico Contegrand. Por McEwen Copper y Los Azules estuvieron Michael Meding, director ejecutivo, y Rodolfo Ovalles, gerente de Legales y Asuntos Institucionales. En su comunicación pública, la empresa señaló que presentó las actividades previstas para los próximos meses y repasó cuestiones de infraestructura, energía y coordinación con el Gobierno para acompañar a la comunidad de Calingasta.

El anuncio describe una reunión de seguimiento y planificación. No informa la firma de un nuevo convenio económico, un monto adicional de inversión comprometida ni el otorgamiento de nuevos permisos. Diario Huarpe vinculó el encuentro con declaraciones previas de Perea sobre la posibilidad de replicar con otra minera el esquema acordado con Vicuña, pero aclaró que ni la compañía ni la Provincia habían confirmado que Los Azules fuera la empresa aludida. Por eso, esa posibilidad no equivale a un acuerdo alcanzado.

Los Azules está ubicado unos 80 kilómetros al oeste-noroeste de Calingasta y a aproximadamente seis kilómetros de la frontera con Chile, según la ficha corporativa del proyecto. Se trata de un desarrollo avanzado de cobre, con un estudio de factibilidad concluido en 2025. El diseño contempla una explotación a cielo abierto y un proceso de lixiviación en pilas, extracción por solventes y electroobtención para fabricar cátodos de cobre en el propio establecimiento. Esa descripción corresponde al proyecto diseñado, no a una mina que ya esté produciendo.

La documentación de McEwen distingue las autorizaciones obtenidas de las que siguen en trámite. Informa que la evaluación de impacto ambiental fue aprobada en diciembre de 2024 y que continúan las solicitudes de permisos sectoriales, incluidas concesiones de agua y autorizaciones vinculadas con infraestructura. Esas gestiones explican parte de la agenda que la empresa llevó a la reunión: el avance de ingeniería y los estudios previos no reemplazan cada habilitación requerida para ejecutar las obras.

El ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones tiene, a su vez, un antecedente administrativo específico. La Resolución 1553/2025 del Ministerio de Economía, publicada el 14 de octubre de 2025, aprobó la solicitud de Andes Corporación Minera y su plan para completar el desarrollo y construir la mina, la planta y la infraestructura asociada. Ese acto está referido al régimen de inversiones; no convierte en producción efectiva los volúmenes previstos ni supone que todos los permisos sectoriales estén resueltos.

En materia financiera, McEwen anunció el 27 de agosto de 2026 el cierre de un préstamo garantizado de US$240 millones a cuatro años. Participaron Sprott Natural Resource Investment Partners con US$112 millones, Rob McEwen con US$85 millones y otros prestamistas con US$43 millones. Los fondos fueron destinados a continuar ingeniería, obras tempranas y necesidades corporativas. La compañía diferenció ese préstamo del financiamiento integral del proyecto, para el que sigue avanzando con Société Générale como asesor financiero.

En ese mismo anuncio, la empresa situó la Decisión Final de Inversión y el financiamiento completo hacia mediados de 2027, con una meta de producción comercial de cátodos para 2030. Ambos horizontes permanecen sujetos a financiación y aprobaciones. La reunión difundida ahora permite seguir esas gestiones con las autoridades provinciales; el próximo cambio de etapa deberá comprobarse mediante decisiones, permisos y obras efectivamente concretados.