Lindero recuperó ritmo en Salta: produjo 26.024 onzas de oro entre julio y septiembre, un 25% más que en el segundo trimestre. Fortuna Mining difundió este miércoles 7 de octubre los resultados de la mina operada por su subsidiaria Mansfield. El acumulado de los primeros nueve meses llegó a 68.398 onzas, mientras la empresa mantiene su previsión para el cierre de 2026.
La meta anual continúa entre 92.000 y 102.000 onzas, el mismo rango informado en julio. Para alcanzar el extremo inferior faltan 23.602 onzas; para llegar al superior, 33.602. Esa diferencia, calculada sobre el acumulado comunicado, muestra la importancia del último trimestre. Se trata de objetivos de la compañía, no de producción ya obtenida ni de ingresos por ventas: el informe mide volúmenes físicos de la operación.
La mejora estuvo acompañada por mayores niveles de trituración y apilamiento, atribuidos por Fortuna a una mejor disponibilidad mecánica. Se colocaron 1,86 millones de toneladas de mineral en la pila de lixiviación, con una ley promedio de 0,63 gramos de oro por tonelada. El oro contenido incorporado a esa pila creció un 18% respecto del trimestre previo. Ese indicador describe material que entra al proceso y no equivale al metal finalmente recuperado.
El cambio permite comparar el resultado con lo que la empresa había anticipado a mitad de año. En el segundo trimestre produjo 20.829 onzas y en el primero, 21.545. En julio, Fortuna había informado que completó proyectos de capital destinados a mejorar la confiabilidad y disponibilidad de la trituración. También sostuvo entonces que esperaba una segunda mitad de 2026 más fuerte, apoyada en esas mejoras y en la secuencia prevista de explotación. El aumento conocido ahora concreta parte de aquella expectativa operativa.
Lindero es una explotación a cielo abierto de la Puna salteña, cercana a Tolar Grande. La base de yacimientos del Servicio Geológico Minero Argentino, actualizada en julio de 2026, la registra en producción e identifica una mineralización de oro y cobre dentro de los depósitos de tipo pórfiro. La primera colada de oro se realizó en octubre de 2020. Su operación está a cargo de Mansfield Minera, propiedad de Fortuna.
El circuito industrial ayuda a entender por qué los volúmenes extraídos, apilados y producidos son indicadores diferentes. Según la descripción técnica de la operadora, el mineral atraviesa la trituración antes de depositarse en la pila de lixiviación. La solución obtenida se dirige a plantas de tratamiento y recuperación; después pasa por etapas de electrodeposición y refinación. El producto final incluye barras de doré, una aleación que requiere procesamiento posterior para separar y refinar sus metales.
La infraestructura energética también forma parte del contexto de la mina. En septiembre de 2025, el Gobierno de Salta informó la puesta en marcha de un sistema que combina generación térmica, energía solar y almacenamiento. Detalló 10.908 paneles, una potencia solar de seis megavatios pico y baterías con capacidad de doce megavatios hora. La provincia había autorizado la construcción de la planta fotovoltaica mediante la aprobación de su informe ambiental. Esas características no constituyen una medición del desempeño ambiental del trimestre ahora informado.
El control del entorno tiene, además, antecedentes de participación comunitaria. En diciembre de 2022, la autoridad minera provincial documentó un monitoreo de aire, suelo y aguas superficiales y subterráneas, con veedores de Tolar Grande y Paraje Cavi. Esa referencia permite identificar el mecanismo de seguimiento, sin sustituir resultados ambientales actuales. En exploración, Fortuna comunicó ahora que terminó las perforaciones bajo el límite previsto del tajo: evaluará los ensayos recibidos para determinar si permiten ampliar recursos. El parte no incorpora una nueva estimación de reservas a partir de esos trabajos.




