San Juan abrió la licitación para intervenir un tramo de 28 kilómetros de la Ruta 40 Norte, entre Talacasto y San Roque. El presupuesto oficial informado es de 26.103.057.000 pesos y el plazo previsto para los trabajos es de 540 días corridos. La apertura de las propuestas empresariales está fijada para el 7 de octubre, por lo que todavía no hay adjudicataria ni fecha efectiva de inicio de obra.

El proyecto contempla ampliar la calzada, que en promedio mide 6,30 metros, hasta 7,30 metros. A ambos lados se prevén banquinas de tres metros: uno pavimentado y dos de material granular. También se especifican una nueva carpeta asfáltica, señalización horizontal y vertical, y elementos de contención lateral. Son características del tramo en licitación, no de toda la Ruta 40 provincial.

La intervención incluye soluciones para sectores afectados por las crecientes. El pliego, según la descripción publicada, prevé elevar terraplenes donde corresponda y mejorar alcantarillas y drenajes, con trabajos en la estructura conocida como Las Aguaditas. Estas obras hidráulicas son relevantes para una vía que comunica el Gran San Juan con Jáchal y que sufre daños y cortes en episodios de lluvia.

El financiamiento anunciado proviene del aporte no reembolsable de 250 millones de dólares comprometido en un acuerdo con el proyecto minero Vicuña para infraestructura provincial. Esa suma corresponde al acuerdo más amplio: no es el presupuesto exclusivo de los 28 kilómetros licitados. El seguimiento de los desembolsos y contratos permitirá saber cuánto se aplica realmente a cada etapa.

La cobertura oficial del corredor comprende un plan de tres sectores a lo largo de 143 kilómetros desde Albardón hasta Jáchal. Además de Talacasto–San Roque, se prevén intervenciones entre Albardón y Villicum y entre Villicum y Talacasto. Los otros procedimientos aún deben avanzar por sus propias etapas administrativas. La ruta es utilizada por residentes, transporte de cargas, producción agrícola y actividad turística, además de la logística minera.

Si el proceso se desarrolla según la estimación difundida, los trabajos podrían empezar en noviembre y concluir hacia mediados de 2028. Esa proyección depende de la apertura de sobres, evaluación, adjudicación y ejecución sin demoras. Para quienes circulan hoy por el corredor, la licitación marca el comienzo de un trámite concreto y no una mejora vial ya disponible.

El presupuesto de algo más de 26.103 millones de pesos es un valor oficial para llamar a ofertas. El costo contratado puede depender de las propuestas que se reciban y de la evaluación posterior. Asimismo, el plazo de 540 días comienza a tener sentido contractual cuando se formalice la obra conforme al pliego; no debe contarse desde la publicación de la convocatoria como si la construcción ya estuviese en marcha.

La calzada más ancha, las banquinas y los dispositivos de contención apuntan a reducir riesgos de circulación, particularmente donde conviven vehículos livianos con camiones. Los alteos y alcantarillas apuntan a otro problema: la interrupción de la conexión después de las crecientes. Ambas clases de intervención forman parte de una misma licitación, pero deberán medirse en obra para conocer su alcance final.

El corredor completo de 143 kilómetros es un programa más grande que este contrato. La descripción publicada prevé doble vía cerca de Albardón y terceros carriles de sobrepaso en otro sector, mientras el tramo ahora licitado responde especialmente al deterioro y a los puntos vulnerables al agua. Dividir el proyecto permite contratar intervenciones con características distintas. Las licitaciones que todavía no se abrieron no pueden presentarse como adjudicadas ni sumarse al presupuesto de esta primera etapa.