El papa León XIV instó este domingo a los obispos de Francia a sostener una vigilancia rigurosa frente a los abusos cometidos dentro de la Iglesia. El mensaje fue transmitido durante una reunión en Lourdes, en el tercer día de su visita al país, antes de la misa programada en el santuario.

Según la información de EFE, el pontífice se refirió a la escucha de víctimas, la búsqueda de la verdad, la justicia, la reparación y las medidas de prevención. Son compromisos expresados ante la jerarquía eclesiástica; su eficacia debe evaluarse en la aplicación real de protocolos, investigaciones y apoyo a quienes denunciaron hechos.

Una investigación francesa presentada en 2021 estimó cerca de 330.000 víctimas de abusos en el ámbito de la Iglesia entre 1950 y 2020, según la cifra citada por la agencia. El periodo y la metodología de ese informe son importantes para entender la magnitud: no se trata de casos nuevos ocurridos este año ni de una cifra surgida de la reunión dominical.

La agenda en Lourdes incluía un encuentro privado con siete víctimas. Al tratarse de una reunión reservada, esta nota no atribuye testimonios a participantes ni presenta como realizado lo que al momento del despacho figuraba programado. La protección de la identidad y la voluntad de quienes padecieron abusos es central en cualquier cobertura de este tema.

Los organizadores estimaron una capacidad de 150.000 asistentes para la misa en el santuario. La afluencia a los actos públicos muestra la dimensión de la visita pastoral, mientras la reunión con víctimas coloca otra exigencia sobre la institución. Ambos aspectos forman parte de la misma agenda, pero cumplen funciones diferentes.

León XIV continuaría con un rosario y una procesión de antorchas antes de trasladarse el lunes a Metz. La novedad informativa del domingo es el pedido dirigido a los obispos franceses y el marco de reparación y prevención en el que lo formuló. La pieza se propone para revisión por la sensibilidad de los hechos de abuso mencionados.