La Salamanca llegará por primera vez al Teatro Nacional Cervantes con cuatro funciones en noviembre. La Secretaría de Cultura de la Nación anunció este lunes 19 de octubre que la obra de danza-teatro ocupará la Sala María Guerrero, después de sus presentaciones en el Palacio Libertad. La puesta reúne a veintiséis bailarines y cuatro actores para contar una versión de la leyenda a través de música, movimiento y actuación.

Las funciones serán el miércoles 4 de noviembre a las 20, el sábado 7 y el domingo 8 a las 15, y el miércoles 11 a las 20. El teatro está ubicado en Libertad 815, en la Ciudad de Buenos Aires. La comunicación oficial indica que las entradas se solicitan mediante la web del Cervantes hasta agotar las localidades, sin detallar en el anuncio un precio ni una fecha de apertura de la reserva.

La dirección general es de Daniel Fernández, con música original de Damián Mahler y guion de Luis Ávila. El diseño coreográfico corresponde a Andrea Petrini y Ayelén Cantero, y participa el Ballet Folklórico La Patriada. La producción fue realizada por la Secretaría de Cultura y es la primera obra del ciclo Mitos y leyendas de Argentina, concebido para llevar relatos tradicionales al escenario mediante un lenguaje de danza-teatro contemporánea.

El argumento sigue a Luzmila y Lucas. La decisión de Luzmila de pactar con fuerzas oscuras para cumplir sus deseos desencadena el conflicto y revela un secreto que cambia el destino de los personajes. La adaptación toma elementos de la tradición oral, pero desarrolla una historia ficcionada propia. No se presenta como una reconstrucción de hechos históricos ni como una única versión de un relato que circula con diferencias entre regiones.

Al explicar el proyecto antes del estreno de abril, Ávila contó que el equipo había evaluado trabajar con el Lobizón y la Luz Mala, además de La Salamanca. La elección surgió después de una investigación realizada junto con el área de Promoción de la Literatura y la Música. El guionista señaló entonces que algunas variantes de la leyenda ubican la acción en una cueva donde se pacta con Mandinga para obtener un don a cambio.

Para la puesta, esa tradición se articuló con búsquedas concretas de los personajes, entre ellas un don artístico y la fertilidad, según la explicación del autor difundida por Cultura. El cruce de esas motivaciones organiza la narración escénica. La música original y las coreografías son parte de ese desarrollo, junto con la interpretación actoral, en una producción que Fernández describió durante su preparación como un proyecto de teatro musical.

El recorrido comenzó el 9 de abril en la Sala Argentina del Palacio Libertad. Después de las primeras cuatro funciones, Cultura informó una asistencia cercana a dos mil espectadores. Esa cifra corresponde a aquel ciclo de abril, no a las futuras presentaciones del Cervantes. Para conformar el elenco y preparar la obra, Fernández relató que hubo un mes de trabajo de selección de actores y casi dos meses de ensayos, con la participación del ballet de la localidad bonaerense de Llavallol.

La producción regresó al Palacio Libertad durante junio y ahora incorpora una nueva sala a su recorrido. Las cuatro fechas de noviembre fueron confirmadas en el comunicado de Cultura. Al cierre de esta nota, la programación y la búsqueda del sitio del Cervantes aún no mostraban una ficha de esta puesta. Conviene verificar allí la habilitación de las localidades antes de organizar la visita.