La causa por la muerte de Uriel Ríos tuvo una nueva instancia judicial este jueves. Un adolescente que se había presentado voluntariamente ante las autoridades declaró ante la jueza de Niñez y Adolescencia María Julia Camus y recibió una imputación provisoria por homicidio en riña. La audiencia se desarrolló bajo reserva debido a la intervención de un menor de edad.

Uriel tenía 17 años y murió después de ser herido en una pelea a la salida de una fiesta en Médano de Oro. En ese mismo episodio también resultó lesionado su hermano mellizo, Uziel, con heridas en un brazo y cerca del pulmón. La investigación intenta reconstruir tanto la secuencia del enfrentamiento como la participación individual de quienes estuvieron presentes. La calificación jurídica inicial no identifica por sí sola a la persona que produjo la lesión mortal.

Entre los puntos que analizan los investigadores figura la posibilidad de que se hayan utilizado dos armas blancas. Ese dato deberá sostenerse en las pericias, testimonios y demás elementos del expediente. La Justicia también tendrá que determinar cómo se produjeron las lesiones de ambos hermanos y si hubo otras personas con intervención penalmente relevante. El adolescente imputado quedó formalmente vinculado al proceso, pero conserva la presunción de inocencia.

La medida conocida este jueves es provisoria: puede modificarse si aparecen pruebas nuevas o si la reconstrucción de los hechos permite precisar responsabilidades. Por tratarse de una causa que involucra a menores y una muerte violenta, no corresponde divulgar la identidad del imputado ni convertir hipótesis sobre la pelea en hechos acreditados. El siguiente tramo de la investigación será decisivo para establecer qué ocurrió y qué acusación, si alguna, puede sostenerse respecto de cada participante.