La Asociación Argentina de Químicos Cosméticos y BASF realizaron en Buenos Aires una jornada sobre innovación en bioactivos destinada a profesionales del cuidado personal. Según la información difundida por la compañía esta semana, participaron más de sesenta personas, entre asistentes a la sede de la AAQC y conexiones virtuales desde países sudamericanos. El encuentro puso en discusión cómo se eligen y se incorporan nuevos ingredientes a los productos cosméticos.
La actividad contó con Daniella Lopes, especialista de BASF en innovación cosmética para América del Sur, y con la presentación de Ceressence, una línea de ceramidas de origen biotecnológico. La empresa distingue tres alternativas: NP, Aquax y Max. En su descripción, Aquax puede dispersarse en agua y facilita formulaciones acuosas y procesos en frío, mientras Max es un concentrado soluble en aceite. Esas diferencias corresponden al trabajo del formulador y no describen tres productos terminados disponibles directamente para el consumidor.
La ficha técnica pública de Ceressence Max identifica una mezcla de ceramidas NP, AP y EOP, junto con fitoesfingosina, fitoesteroles y ácidos grasos. El proveedor la presenta como una matriz lipídica preestabilizada para su incorporación en emulsiones, acondicionadores y otros sistemas con fase oleosa. La información ayuda a precisar qué se ofrece a la industria: un ingrediente o combinación de ingredientes con determinadas características de procesamiento, que después puede integrar fórmulas diferentes.
Esa distinción es importante frente al lenguaje de los lanzamientos de belleza. La propiedad que un proveedor atribuye a una materia prima no permite establecer automáticamente el desempeño de cualquier crema o acondicionador que la contenga. La fórmula final, las concentraciones y las evaluaciones específicas forman parte de otra instancia. En el material consultado, las afirmaciones sobre reparación de barreras e hidratación provienen del fabricante; esta cobertura no las presenta como resultados clínicos comprobados de un producto de uso cotidiano.
La AAQC sitúa este tipo de actividades dentro de una trayectoria de formación e intercambio profesional. La entidad civil sin fines de lucro fue fundada el 20 de marzo de 1971 y declara como objetivos impulsar la investigación, difundir conocimientos y conectar a quienes trabajan en ciencia y tecnología cosméticas. Integra tanto la federación internacional de sociedades de químicos cosméticos, IFSCC, como la federación latinoamericana FELASCC. Entre sus herramientas de capacitación figuran cursos, conferencias, publicaciones y servicios de biblioteca especializados.
Para poner la discusión en términos de uso, la definición publicada por ANMAT señala que los cosméticos son preparados con sustancias naturales, sintéticas o mezclas, destinados a la aplicación externa para limpiar, perfumar, cambiar la apariencia, proteger o mantener partes del cuerpo en buen estado. El organismo también reúne referencias sobre control microbiológico, ingredientes y evaluación de seguridad. Ese marco permite diferenciar la discusión técnica sobre formulaciones de las promesas publicitarias dirigidas al público.
El interés de la jornada está, por lo tanto, en el vínculo entre formación profesional y desarrollo de productos. El intercambio acercó a especialistas y proveedores alrededor de una familia de ingredientes, sin que el anuncio permita medir todavía qué nuevas formulaciones surgirán de ese contacto ni cuándo llegarán al mercado. La comunicación de BASF está encabezada el 6 de octubre y fechada en su texto en Buenos Aires el 7; no precisa por separado el día de realización del encuentro. La información confirmada es su realización y la participación reportada, no una nueva fecha de venta al consumidor.




