PUMA y Jil Sander ampliaron su colaboración a la indumentaria por primera vez, con una colección de otoño-invierno 2026 cuyo lanzamiento fue fijado para este viernes 23 de octubre. La propuesta incluye una reinterpretación del conjunto deportivo T7 y nuevas versiones de las zapatillas Speedcat y Suede. Las marcas anunciaron una segunda etapa de distribución, en comercios seleccionados, para el sábado 24. El horario informado para la apertura inicial fue a las 13 de Europa central de verano, equivalente a las 8 de Argentina.
El cambio de alcance es el dato central de esta entrega: la alianza deja de concentrarse exclusivamente en calzado e incorpora prendas para construir un conjunto completo. Bajo la dirección creativa de Simone Bellotti, la línea utiliza referencias del archivo deportivo de PUMA y las transforma mediante materiales, proporciones y terminaciones asociadas con Jil Sander.
La pieza principal es el T7, un diseño que PUMA presentó en 1968 y cuyo nombre remite a la franja de siete centímetros de ancho. En esta versión, la campera tiene una silueta amplia y relativamente cuadrada, mientras el pantalón se estrecha hacia abajo. El tejido es una lana bielástica desarrollada para la colaboración y el color elegido es un azul oscuro denominado Club Navy.
Los detalles incluyen un tirador de cierre plateado cepillado y una etiqueta tejida con las dos marcas. La cápsula incorpora además una prenda de manga larga blanca, de corte relajado, confeccionada con una mezcla de algodón y poliéster reciclado. Hypebeast destacó esa combinación de una paleta contenida con materiales que modifican la lectura habitual de la ropa deportiva. No se trata de sumar una estampa a un conjunto existente, sino de revisar su construcción.
En el calzado, la Speedcat recupera un diseño del archivo de la colaboración y se ofrece en cuero negro o blanco. Incluye un detalle artesanal en el talón y un interior revestido en cuero. La Suede, por su parte, aparece solamente en blanco, también en cuero, con una suela más depurada y una construcción que oculta los cordones. Son interpretaciones de modelos conocidos, no nuevas zapatillas de competición presentadas con promesas de rendimiento.
La historia entre ambas firmas comenzó en 1998, cuando Jil Sander llevó referencias del fútbol a zapatillas de cuero de lujo. La relación regresó en octubre de 2025, ya bajo Bellotti, con la King Avanti; después llegó la K-Street, en abril de 2026. La incorporación de prendas constituye el siguiente paso de esa secuencia, y permite distinguir esta novedad de los lanzamientos anteriores.
La campaña muestra a Meadow Walker y Barry Lawson en un paisaje de vegetación alta y flores silvestres. Las fotografías son de Guen Fiore y el trabajo audiovisual estuvo a cargo de Lisa Rovner. Bellotti explicó que buscaba contrastar ese entorno con personas vestidas como si acabaran de salir de la ciudad, dentro de una escena de descanso. La comunicación visual acompaña así la relación entre ropa urbana y referencias deportivas.
El anuncio oficial ubica la distribución en tiendas y plataformas digitales de PUMA y Jil Sander, seguida por puntos de venta seleccionados. Esa información corresponde al despliegue internacional: no confirma por sí sola stock, precios en pesos ni llegada a locales argentinos. Para el lector local, la novedad es el diseño y la ampliación de la colaboración. La disponibilidad concreta debe verificarse en cada mercado, sin trasladar automáticamente las condiciones comerciales anunciadas para otros países.




