El diputado mendocino Martín Aveiro y el intendente de Canals, en Córdoba, Edgar Bruno respaldaron la expansión nacional del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que encabeza Axel Kicillof. Sus definiciones, difundidas entre el 12 y el 13 de octubre, muestran cómo el gobernador bonaerense busca sumar referentes por fuera de su provincia para construir una alternativa al gobierno de Javier Milei de cara a 2027.

Aveiro, integrante de Unión por la Patria y exintendente de Tunuyán, explicó que el armado se apoya en vínculos con legisladores, sindicatos y organizaciones sociales. En una entrevista con Parlamentario, recogida por Noticias Argentinas y por el periodista Fernando Ramírez, sostuvo que Kicillof puede conducir ese proceso. También señaló que la apertura de una primera casa del MDF en Mendoza fue seguida por otras dos sedes, con participación de entidades civiles y fuerzas políticas.

Bruno presentó su adhesión desde una trayectoria diferente dentro del peronismo. Había acompañado el proyecto nacional de José Manuel de la Sota y encabezó la lista a diputados del partido País en Córdoba en 2025. En las entrevistas con Parlamentario reproducidas por Ramírez, el intendente destacó las coincidencias en producción, empleo, educación y salud pública. Planteó además una integración comercial con el mundo que preserve a las pymes y a la industria argentina.

La extensión mendocina ya tuvo una expresión concreta el 1 de octubre, cuando se inauguró una sede en Guaymallén. El local funciona en Cobos y Joaquín V. González y se sumó a los espacios de Ciudad y San Martín. Participaron Aveiro, referentes sindicales y organizaciones territoriales. Kicillof intervino mediante un video en el que pidió desarrollar la construcción desde las provincias, en lugar de concentrarla en decisiones tomadas en Buenos Aires.

Esa apertura tuvo también un vínculo con el peronismo sanjuanino: José Luis Gioja participó de manera remota y defendió las primarias para definir candidaturas. Su intervención formó parte de aquel acto de comienzos de octubre. El respaldo a la organización del MDF y la discusión sobre cómo resolver las postulaciones son planos distintos: la actividad no produjo una fórmula presidencial ni un acuerdo electoral nacional cerrado.

El antecedente central de esta etapa fue el plenario federal del 19 de septiembre en Avellaneda. En el discurso publicado en su sitio oficial, Kicillof propuso ampliar el espacio hacia sectores políticos y sociales que no necesariamente habían militado junto al peronismo. También pidió construir una mayoría con participación territorial y afirmó que la oposición debía elaborar una propuesta propia, sin esperar que las dificultades del Gobierno generaran por sí solas una alternativa.

Aquel encuentro combinó el acto político con diez comisiones de discusión. Entre los temas estuvieron ciencia y universidad, seguridad y justicia, obra pública, vivienda, salud, educación, trabajo y producción. El gobernador vinculó esa organización con recorridas por distintas provincias y con la creación de espacios sectoriales y de un centro de estudios. El objetivo declarado fue reunir propuestas y apoyos para un proyecto nacional, con el peronismo como base y una convocatoria hacia otros sectores políticos y sociales.

El manifiesto del movimiento ubica esa búsqueda dentro de una reconstrucción del peronismo y convoca a trabajadores, sectores productivos, científicos, docentes y actores culturales. También llama a revisar las razones de la derrota nacional y a actualizar sus ideas mediante el debate interno. Con los respaldos de Aveiro y Bruno, la tarea que el MDF tiene por delante es convertir esa articulación entre provincias en una organización y una propuesta capaces de competir en 2027.