La autoridad de gestión de riesgos de Honduras mantiene distintos niveles de alerta en municipios que reúnen unos 5,6 millones de habitantes. Dentro de ese conjunto, 103 localidades permanecen en alerta roja.

Los equipos monitorean precipitaciones, fuentes de agua, cultivos y condiciones de alimentación. Aunque algunas zonas recuperaron pequeños caudales, la mejora es desigual. La evaluación de septiembre será importante para determinar si las lluvias representan una recuperación sostenida o un alivio transitorio después del déficit acumulado.