Per Strand Hagenes ganó el domingo 11 de octubre la París–Tours después de atacar en el último kilómetro y resistir la reacción de sus rivales. El noruego del Visma–Lease a Bike completó los 216,2 kilómetros entre Chartres y Tours en 4 horas, 31 minutos y 46 segundos. Jasper Stuyven, del Soudal Quick-Step, fue segundo a dos segundos, seguido por Christophe Laporte, compañero del vencedor.
La edición número 120 se decidió sobre el bulevar Béranger, donde Hagenes consiguió transformar una pequeña diferencia en una victoria. El recorrido había reservado nueve cotas y diez sectores de caminos entre viñedos para la parte final. Ese terreno redujo el número de candidatos hasta dejar un grupo de once ciclistas con posibilidades de disputar la llegada.
El comienzo había obligado al Visma a corregir su planteo. Una fuga de doce corredores se formó sin representantes del equipo y la persecución recayó, entre otros, en Edoardo Affini y Elliot Rowe. En el balance publicado por la formación neerlandesa, Hagenes reconoció el esfuerzo de sus compañeros para recuperar una situación que había resultado desfavorable. La escapada terminó siendo neutralizada antes de la definición.
Laporte explicó después de la prueba que el ritmo elevado y el viento habían dificultado los intentos de hacer diferencias en los sectores y las subidas. Dentro del grupo delantero, el Visma podía distribuir funciones: Hagenes debía responder a los movimientos y buscar ataques, mientras que Laporte intentaba conservar energía para una eventual llegada al sprint. La presencia de los dos les permitió mantener más de una opción hasta los últimos metros.
Hagenes aprovechó que varios rivales concentraban su atención en Laporte para lanzar el ataque. Según relató en la comunicación del equipo, buscó el momento adecuado y se comprometió por completo con el esfuerzo apenas logró abrir un espacio. Stuyven salió tras él, pero no pudo alcanzarlo. El triunfo fue el número 51 de la temporada para el conjunto, de acuerdo con el balance de la propia formación.
El belga ofreció una lectura precisa de ese desenlace en la entrevista publicada por la organización. Consideró que había dudado un segundo de más al reaccionar y explicó que Hagenes enlazó con Toms Skujins antes de continuar hacia adelante. Stuyven intentó tomar su rueda, aunque ya tenía las piernas muy exigidas por el cierre de carrera. La pequeña separación se mantuvo hasta la línea de llegada.
Antes de ese último movimiento hubo otros intentos de selección. Pierre Gautherat aceleró en la cota de la Vallée Chartier y llegó a circular por delante. Más tarde se le sumaron Paul Lapeira y el propio Hagenes, pero ese intento fue absorbido. En Rochecorbon, la última subida, otro ataque volvió a seleccionar el grupo; la reacción de los perseguidores dejó reunidos a los once hombres que entraron en Tours con la victoria todavía en disputa.
El noruego, de 23 años, ya conocía el éxito en esta clásica: había ganado la versión sub-23 en 2022. Aquella vez también llegó en solitario, tras alcanzar al corredor que encabezaba la prueba y desprenderse de él cerca de la meta. Cuatro años después, repitió el triunfo en la categoría élite y se convirtió, según la organización, en el primer representante de Noruega en ganar la París–Tours absoluta.
Matys Grisel terminó cuarto y Jonas Abrahamsen completó los cinco primeros. Paul Lapeira, Thibaud Gruel, Lewis Askey y Florian Sénéchal también recibieron el mismo tiempo que Stuyven y Laporte, a dos segundos del ganador. La clasificación dejó una imagen clara del final: un grupo muy próximo detrás y Hagenes con el margen justo para evitar que todo se resolviera en un sprint colectivo.




