La operadora de Gualcamayo, en Jáchal, planea adquirir una planta de oxidación a presión (POX) para tratar el mineral del proyecto Carbonatos Profundos. Santiago Victoria, gerente de Comunicaciones de la compañía, expuso la intención este martes 22 de septiembre en una entrevista con Canal 13 San Juan. Se trata de una decisión industrial prevista por la empresa: la planta todavía no está instalada ni procesando ese mineral.
El cuerpo mineralizado profundo contiene material de tratamiento más complejo que el empleado en la operación histórica. La oxidación a presión es una de las alternativas bajo estudio para preparar el mineral antes de recuperar el oro. La firma plantea que, de concretarse el diseño, sería la primera instalación de este tipo en Sudamérica; esa condición es una expectativa empresarial, dependiente de la tecnología que finalmente adopte el proyecto.
Carbonatos Profundos permanece en la etapa de estudios técnicos y tramitación ambiental. Aunque el plan ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en enero, esa incorporación no equivale a una autorización para empezar de inmediato la construcción integral. La propia compañía sitúa la posible producción comercial entre 2030 y 2031 y calcula unas 166.000 onzas de oro por año: ambas cifras son proyecciones que pueden cambiar cuando concluya la factibilidad.
Mientras se define el proyecto profundo, Gualcamayo mantiene una operación sobre mineral ya dispuesto en pilas y ejecuta obras preparatorias de infraestructura. La nueva planta requeriría inversiones, obras y personal adicionales, pero no corresponde confundir esas necesidades futuras con empleo ya incorporado. Para Jáchal, el próximo dato decisivo será el diseño técnico aprobado, junto con sus requerimientos de agua, energía y control ambiental.




