La recuperación de los precios del ganado en septiembre fue desigual dentro de la Patagonia: hubo aumentos para productores de Neuquén y la cordillera de Río Negro, mientras que otras zonas mostraron estabilidad o bajas en determinadas categorías. El INTA publicó este 6 de octubre su informe mensual de ganados y carnes, que también registra diferencias importantes entre los valores de los animales y los cortes vendidos al consumidor.
El documento, identificado como informe 150, reúne datos de los centros regionales Patagonia Norte y Patagonia Sur. Para interpretar sus cifras hay que distinguir zona, especie, categoría y modalidad de venta: un precio por kilo de animal vivo no es equivalente a otro de carne limpia al gancho, ni a un valor de mostrador. Los valores locales están expresados en pesos argentinos y los precios al productor se presentan sin IVA. El relevamiento describe mercados regionales y no constituye un promedio de la Argentina ni una medición de lo que ocurre en San Juan.
En Neuquén y la cordillera rionegrina, los novillos o vaquillonas de hasta 320 kilos destinados a faena registraron un aumento mensual de 5,05% en el precio por kilo vivo, hasta $5.200. Los terneros de destete de hasta 200 kilos para invernada subieron 3,08%, a $6.700 por kilo vivo. Según los técnicos, hubo poca oferta y operaciones puntuales, provenientes principalmente de engordes. La categoría vaca, en cambio, no acompañó esas subas.
La situación fue diferente en el norte de Río Negro y el partido bonaerense de Patagones. Allí, los novillos o vaquillonas de hasta 320 kilos para faena bajaron 2,02%, a $5.335 por kilo vivo. Las vacas gordas aumentaron 5,08%, hasta $3.100 por kilo vivo. El informe vincula el interés por esta última categoría con la exportación y describe un consumo retraído. También señala buenos precios de invernada en los remates regionales, con efecto sobre los valores a campo.
Los ovinos mostraron el mismo contraste territorial. En Neuquén y la cordillera de Río Negro, el cordero liviano de hasta 12 kilos aumentó 3,33%, a $9.300 por kilo limpio al gancho. En el norte rionegrino y Patagones, ese valor quedó sin cambios, en $9.000, mientras que el cordero pesado bajó 11,76%, a $7.500. El INTA relaciona la escasa oferta en esa zona con el período de esquilas y advierte, además, poco consumo de carne ovina.
En el mostrador, algunos aumentos superaron ampliamente las variaciones del ganado. Para Neuquén y la cordillera rionegrina, el relevamiento en supermercados registró una suba de 21,06% en la picada especial, que pasó de $17.380 a $21.040 por kilo. El asado con hueso se mantuvo en $17.490. En carnicerías de la misma zona, la picada especial aumentó 5,13%, a $20.500, y el asado 0,94%, a $26.750. Son referencias de canales y cortes específicos, no una variación uniforme de toda la carne.
La metodología explica parte del alcance de esos datos. El INTA consulta referentes locales durante la última semana de cada mes para seguir los precios ganaderos, una serie que desarrolla desde 2014. En 2017 incorporó cuatro cortes bovinos de una misma cadena de supermercados de la Patagonia, sin considerar ofertas. Desde agosto de 2026 agregó los precios de esos cortes en carnicerías de las zonas relevadas, ampliando la información disponible para comparar canales.
El organismo aclara que los valores son orientativos y sirven para observar tendencias. Por eso, los aumentos más altos de una categoría o un comercio no deben trasladarse a todas las operaciones de la región. El informe de septiembre muestra un mercado fragmentado, con diferencias entre provincias, destinos de la hacienda y puntos de venta que requieren leer cada precio junto con su referencia.




