La Asamblea Nacional de Francia abrió el martes 13 de octubre el debate del Presupuesto 2027 y rechazó una moción socialista que buscaba detener el tratamiento. La propuesta de rechazo obtuvo 149 votos a favor y 236 en contra. El gobierno de Sébastien Lecornu mantuvo como condición para negociar con la oposición una meta de déficit público equivalente al 5% del producto bruto interno para el próximo año.

El ministro de Economía, Roland Lescure, presentó la discusión sobre los ingresos del Estado y defendió la necesidad de contar con un presupuesto antes de fin de año. Según la cobertura de AFP, ofreció acuerdos siempre que se conserve aquel objetivo fiscal. La votación permitió continuar el examen, pero no significó la aprobación del proyecto: la iniciativa todavía debe completar su recorrido legislativo.

El expediente parlamentario identifica la iniciativa como proyecto de ley de finanzas número 3210, presentado el 1 de octubre. La Comisión de Finanzas recibió el texto ese mismo día y el informe número 3291 quedó registrado el 10 de octubre. El recorrido legislativo distingue el análisis de los recursos del Estado de la segunda parte, dedicada a las partidas de gasto. Otras siete comisiones intervienen en el tratamiento con opiniones sobre sus áreas.

Las proyecciones oficiales muestran el problema que el Ejecutivo intenta administrar. El Ministerio de Economía revisó a 0,5% su previsión de crecimiento para 2026 y estima que el déficit público llegará al 5,4% del PBI este año. Para 2027 plantea una expansión de 1% y una reducción del rojo fiscal a 5%. Son hipótesis del proyecto, sujetas a la evolución económica y a las decisiones que adopte el Parlamento.

El Gobierno calcula un esfuerzo total de saneamiento de 54.000 millones de euros, de los cuales 43.000 millones corresponden a medidas incluidas en los proyectos del presupuesto estatal y de financiamiento de la Seguridad Social. Ambos instrumentos tienen tratamientos diferenciados: el primero establece ingresos y gastos del Estado; el segundo regula las cuentas de la protección social. Entre las prioridades anunciadas se encuentran 6.400 millones de euros adicionales para las Fuerzas Armadas y la preservación de inversiones en educación, investigación y transición energética.

La oposición cuestionó el reparto de ese esfuerzo. La socialista Estelle Mercier reclamó discutir la redistribución y el aporte de los patrimonios y los ingresos más altos. Desde la izquierda, Éric Coquerel advirtió sobre los efectos del ajuste en los servicios públicos; desde Agrupación Nacional, Jean-Philippe Tanguy objetó que el Gobierno no reduzca estructuralmente el gasto.

En paralelo, la Agencia France Trésor publicó una necesidad de financiamiento estatal de 339.700 millones de euros para 2027, unos 28.000 millones más que la estimación actualizada de 2026. El principal factor es el vencimiento de títulos de mediano y largo plazo: las amortizaciones aumentan en 19.400 millones. La agencia explica que comienzan a vencer emisiones realizadas durante las crisis sanitaria y energética, mientras también debe reemplazarse financiamiento europeo que finaliza.

El programa preliminar contempla emitir 340.000 millones de euros en deuda de mediano y largo plazo, netos de recompras, durante 2027. Para el ejercicio en curso se mantiene un programa de 310.000 millones y, al cierre de septiembre, estaba ejecutado el 85%. La tasa media ponderada de las emisiones de mediano y largo plazo de 2026 alcanza el 3,55%, frente al 3,14% de 2025. France Trésor prevé publicar en diciembre el detalle del programa del próximo año. Ese calendario financiero avanzará en paralelo al tratamiento parlamentario de los ingresos y las partidas del presupuesto.