La Armada española monitoreó el tránsito de un buque anfibio ruso que escoltaba a dos mercantes. La operación estuvo a cargo del patrullero Tagomago, con base en Málaga, dentro de sus misiones habituales de presencia y vigilancia marítima.

El Estado Mayor de la Defensa informó que el seguimiento buscó conocer los movimientos en rutas de interés estratégico. No se comunicó un enfrentamiento ni una interceptación. La actividad se inscribe en el control naval de una zona de circulación internacional intensa.