Las exportaciones argentinas de vino crecieron 24,2% en volumen durante septiembre, pero la recuperación del mes todavía no alcanza para revertir la caída de los ingresos acumulados del año. El Instituto Nacional de Vitivinicultura informó que entre enero y septiembre se vendieron al exterior 1.480.437 hectolitros, un 3,2% más que en igual período de 2025. En cambio, el valor FOB de esos envíos bajó 4,7%, hasta 474,428 millones de dólares. El balance distingue así dos movimientos: más cantidad exportada y menor valor total en dólares.

El dato de septiembre fue de 230.744 hectolitros, equivalentes a unos 23,07 millones de litros. El crecimiento se dio tanto en vinos fraccionados, que aumentaron 26% interanual, como en graneles, que subieron 18%. Los primeros sumaron 181.409 hectolitros y los segundos, 49.335. En ese mes, el valor de las exportaciones de vino alcanzó 76,785 millones de dólares FOB, una mejora del 21,1% frente a septiembre de 2025.

El avance de los graneles tuvo comportamientos muy diferentes según el color. Los blancos pasaron de 2.820 a 12.110 hectolitros, un salto de 329,4%, mientras los vinos color retrocedieron 4,6%, hasta 37.225 hectolitros. Las bases de comparación son distintas, por lo que el porcentaje de los blancos no describe el desempeño de todo el vino exportado. En el conjunto de las modalidades, los blancos crecieron 44,6% y los vinos color, 19,9%.

La apertura de los nueve meses muestra por qué el resultado de septiembre no puede trasladarse automáticamente al año completo. Entre enero y septiembre, los vinos fraccionados acumularon una baja de 3,1% en volumen, mientras los graneles crecieron 24,5%. Por tipo de producto, los vinos sin mención varietal aumentaron 42,2% y los espumosos, 17,4%. Los varietales, que representan la mayor parte del volumen exportado, registraron una caída de 2,5% respecto del mismo tramo de 2025.

La relación entre cantidades e ingresos también aparece en el precio promedio del conjunto de los vinos: el informe lo ubica en 3,20 dólares por litro, frente a 3,47 dólares un año antes, una reducción de 7,6%. Es un promedio estadístico de exportación que combina productos y modalidades de envío. No equivale al precio de una botella en una vinoteca ni permite establecer, por sí solo, la rentabilidad de una bodega o el valor pagado al productor de uva.

El mosto concentrado tuvo una trayectoria diferente. En septiembre se exportaron 11.176 toneladas, un 34,5% más que un año antes, por 15,293 millones de dólares FOB. El valor mensual aumentó 26,3%. En el acumulado enero-septiembre, el volumen de ese producto llegó a 72.385 toneladas, con una suba de 20,1%. El informe separa los cuadros específicos de mosto concentrado del resumen de valor que agrupa mostos concentrados y sulfitados, dos alcances que no deben confundirse.

San Juan aporta un dato relevante dentro del mes informado. El cuadro por provincia de origen registra 3.409 toneladas de mosto concentrado sanjuanino, por 4,639 millones de dólares FOB, aproximadamente el 31% del volumen nacional. En vinos, la provincia exportó 4.399 hectolitros por unos 980.000 dólares. Esas cifras corresponden exclusivamente a septiembre de 2026 y no al acumulado anual; describen productos distintos, medidos en toneladas para el mosto y en hectolitros para el vino.

La base del relevamiento está cerrada al 1 de octubre y los resultados son provisorios. El INV advierte que pueden cambiar por declaraciones juradas presentadas fuera de término o rectificaciones, y que los datos definitivos aparecerán en el anuario correspondiente. El repunte exportador de septiembre convive, por ahora, con un acumulado de mayor volumen y menor valor para el vino. La evolución de los próximos meses será necesaria para determinar cómo termina el año de la vitivinicultura argentina.