El Senado convocó para el jueves 15 de octubre, a las 14, un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto y de Industria y Comercio para tratar el proyecto de adhesión argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, conocido como PCT. La reunión será en el Salón Arturo Illia del Palacio Legislativo. El expediente vuelve a la Cámara alta después de que Diputados lo aprobara con modificaciones el 27 de agosto.

La votación en Diputados terminó con 147 apoyos, 93 rechazos y ninguna abstención. Como el texto fue modificado, esa decisión no cerró el trámite legislativo. La convocatoria del Senado identifica el asunto como expediente PE 854/97 y mensaje 1451/97: se trata de una iniciativa con un recorrido parlamentario que comenzó décadas atrás y que ahora vuelve a discutirse en comisiones.

El cambio central es la reserva del capítulo II del tratado, incluida en el dictamen de mayoría de la orden del día 85 de Diputados. Ese capítulo regula el examen preliminar internacional de una solicitud. La reserva es una posibilidad contemplada por el propio acuerdo, en su artículo 64. La instancia prevista para este jueves permitirá analizar la versión que regresó de la Cámara baja; una convocatoria a comisión todavía no equivale a un dictamen ni a una sanción definitiva.

El PCT, administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, organiza un procedimiento para solicitar protección de una invención en distintos países a partir de una presentación internacional. Su utilidad consiste en unificar parte de los trámites iniciales, en lugar de empezar simultáneamente expedientes separados en cada destino. Según la OMPI, lo utilizan empresas, universidades, instituciones de investigación e inventores independientes.

Ese mecanismo no concede una patente mundial. La decisión de otorgar o rechazar la protección sigue en manos de las oficinas nacionales o regionales, que aplican sus propias normas durante la llamada fase nacional. La distinción es importante para entender el alcance de lo que discute el Congreso: una solicitud internacional facilita un recorrido administrativo, pero no reemplaza la evaluación de fondo que corresponde a cada jurisdicción.

El procedimiento incluye una búsqueda de antecedentes y una opinión escrita sobre la posibilidad de patentar la invención. El examen preliminar del capítulo II agrega, a pedido del solicitante, una segunda evaluación que puede considerar modificaciones de la solicitud. La OMPI aclara que el informe resultante no es vinculante para las oficinas que resolverán la concesión. Por eso, reservar ese capítulo y rechazar todo el sistema son decisiones diferentes.

En el debate de agosto, Juliana Santillán Juárez Brahim, de La Libertad Avanza, defendió la iniciativa como una simplificación para quienes producen conocimiento y nuevas tecnologías. Sergio Capozzi, de Provincias Unidas, y Martín Yeza, del PRO, también respaldaron la incorporación argentina a esos procedimientos internacionales. Sus intervenciones, registradas por la Cámara de Diputados, reflejaron el argumento favorable a facilitar la presentación de solicitudes en el exterior.

La oposición expresó otra evaluación. Santiago Cafiero, de Unión por la Patria, cuestionó los beneficios que obtendría la Argentina, mientras Romina del Plá, del Frente de Izquierda, rechazó el sentido de la adhesión. El dictamen de minoría firmado en Diputados desarrolló objeciones sobre la capacidad de negociación del país y posibles efectos sobre los estándares locales de patentabilidad, la competencia y la producción nacional. Son posiciones del debate parlamentario, no consecuencias ya comprobadas de una norma vigente.

El próximo paso confirmado es el plenario del jueves. La agenda oficial informa que podrá seguirse por el canal de YouTube del Senado y por los canales digitales 24 de Telecentro y 90 de Flow. Hasta que las comisiones se reúnan y comuniquen su resultado, permanece abierta la decisión sobre el despacho que se llevará al recinto y los tiempos de una eventual votación.