El Hospital Nacional Posadas incorporó un resectoscopio híbrido a su Servicio de Urología para ampliar los procedimientos que puede realizar por vía endoscópica. El equipo permite trabajar con energía monopolar y bipolar y, según informó la institución este viernes 23 de octubre, facilita el tratamiento de próstatas de mayor tamaño y determinadas lesiones de vejiga sin recurrir a una incisión abdominal en todos los casos.

La incorporación apunta a ampliar las opciones quirúrgicas disponibles en el hospital. Los profesionales del servicio explicaron que la técnica bipolar permite cortar y retirar tejido prostático a través de la uretra. En pacientes seleccionados, ese abordaje puede evitar una adenomectomía a cielo abierto, una intervención que requiere acceder a la próstata mediante cirugía abierta. La elección de la técnica depende de la evaluación médica de cada caso.

Un resectoscopio es un instrumento que permite trabajar dentro de las vías urinarias. En la resección transuretral, el cirujano introduce un tubo delgado con elementos de visualización e instrumental para retirar pequeñas porciones de tejido. El Servicio Nacional de Salud británico, NHS, describe este procedimiento como una operación hospitalaria para reducir el tejido prostático que dificulta la salida de la orina. No implica retirar necesariamente toda la glándula.

En el nuevo equipamiento del Posadas, ambas modalidades utilizan corriente eléctrica de alta frecuencia para cortar o coagular tejidos. La institución destacó especialmente la posibilidad de emplear energía bipolar para abordar próstatas de mayor volumen. El anuncio no establece un tamaño universal a partir del cual todos los pacientes puedan recibir esa intervención, ni plantea que la cirugía abierta deje de ser necesaria en cualquier circunstancia.

Una de las aplicaciones señaladas es la hiperplasia prostática benigna. Se trata del aumento de tamaño de la próstata que no es causado por cáncer, de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK). Cuando comprime la uretra, ese crecimiento puede dificultar el vaciado de la vejiga y generar síntomas urinarios. El tamaño por sí solo no determina la intensidad de los síntomas ni el tratamiento indicado.

El NIDDK explica que las alternativas abarcan seguimiento, medicamentos y procedimientos quirúrgicos. La decisión considera la gravedad de los síntomas, su efecto en la vida cotidiana y la presencia de complicaciones. La cirugía puede evaluarse cuando los medicamentos no resultan suficientes o los síntomas son importantes. Ese contexto permite diferenciar la disponibilidad de una nueva herramienta de la indicación automática de operar a todas las personas con un agrandamiento prostático.

El hospital también informó que el resectoscopio se utilizará para extraer lesiones y tumores vesicales de gran tamaño. Por eso, su incorporación no se limita al tratamiento de la próstata: suma capacidad para procedimientos vinculados con la vejiga. El comunicado presenta una mejora del instrumental del servicio, sin informar en esta oportunidad una cantidad de intervenciones ya realizadas con el nuevo equipo ni una medición de resultados en pacientes.

Según los profesionales del Posadas, ampliar el uso de técnicas menos invasivas puede reducir la internación y acelerar la recuperación respecto de las cirugías abiertas que reemplazan en casos adecuados. No obstante, una intervención endoscópica sigue requiriendo anestesia, cuidados y seguimiento. El NHS señala que la resección transuretral puede necesitar un catéter después de la operación y que el equipo médico debe explicar los riesgos y las alternativas antes del procedimiento.

La institución enmarcó la incorporación en el fortalecimiento de su capacidad operativa y en un mejor aprovechamiento de las camas y los recursos disponibles. El cambio concreto es una nueva opción técnica para el Servicio de Urología; el beneficio para cada paciente dependerá de su diagnóstico y del abordaje que determine el equipo tratante.