El Índice de Producción Industrial Minero subió 8,4% interanual en agosto y acumuló un crecimiento de 7,9% entre enero y agosto de 2026. El informe que el INDEC difundió este jueves 8 de octubre muestra, sin embargo, un mapa desigual: el petróleo explicó la mayor parte del avance, mientras la extracción de minerales metalíferos cayó 17,9% frente al mismo mes de 2025. El resultado general incluye hidrocarburos y no describe por sí solo la situación de las minas de San Juan.

En la comparación con julio, la serie desestacionalizada avanzó 1,9%. Ese movimiento recuperó parte de la baja de 3,6% registrada el mes anterior, según los valores actualizados del organismo. La tendencia-ciclo, que permite observar la evolución más allá de las oscilaciones mensuales, aumentó 0,2%. Son tres comparaciones distintas: la variación interanual mide agosto contra agosto; la acumulada reúne ocho meses y la desestacionalizada compara meses consecutivos con los ajustes correspondientes.

La extracción de petróleo crudo creció 14,4% interanual y aportó 7,5 puntos porcentuales al aumento del índice general. En el acumulado de los primeros ocho meses, el avance del crudo fue de 16,4%. La expansión volvió a concentrarse en el segmento no convencional: en agosto produjo 3,279 millones de metros cúbicos, con una suba de 26,9%. La extracción convencional, en cambio, retrocedió 8% y quedó en 1,328 millones de metros cúbicos. El total nacional fue de 4,606 millones.

El gas mostró una dinámica diferente. Su producción total disminuyó 1,7% interanual, aunque conservó una mejora de 0,4% en enero-agosto. También allí hubo una brecha entre modalidades: el gas no convencional aumentó 3,1%, mientras el convencional cayó 11,2%. Los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas crecieron 4,6% en agosto, pero siguieron 13,5% por debajo del año anterior en el acumulado. La recuperación mensual de una rama no elimina, por lo tanto, el retroceso que arrastra en el año.

Dentro de los minerales metalíferos, el informe diferencia productos que no tuvieron el mismo comportamiento. La extracción de plata y oro y sus concentrados bajó 25,2% interanual; el bullón dorado, también denominado doré, aumentó 6,6%. El resto de los minerales metalíferos, un grupo que incluye hierro, cobre, plomo, cinc y molibdeno, avanzó 65,7%, pero parte de un peso mucho menor en el indicador. El balance de toda la categoría fue negativo tanto en agosto como en enero-agosto, período en el que disminuyó 1,5%.

Los minerales no metalíferos y las rocas de aplicación tuvieron una suba conjunta de 17,8% interanual y de 31,8% acumulada. Ese desempeño tampoco fue uniforme. La extracción de sal aumentó 76,2% en agosto y 96,3% en los primeros ocho meses. En sentido contrario, piedra caliza y yeso retrocedieron 41,9% interanual; arcilla y caolín, 23,1%; y rocas ornamentales, 18,2%. El contraste importa para leer actividades vinculadas con insumos industriales y construcción sin trasladarles automáticamente el crecimiento del petróleo.

El carbonato de litio contó con un dato físico específico: se beneficiaron 8.582,6 toneladas en agosto, 8,8% más que un año antes. Su aumento acumulado fue de 39,8%. En la estadística minera, el beneficio es el procesamiento del mineral extraído para permitir su utilización, transformación o comercialización. Esa cantidad no equivale a exportaciones ni a ingresos en dólares y debe distinguirse de los anuncios de capacidad futura de las plantas.

El IPI tiene cobertura nacional, toma información mensual de más de 600 establecimientos y utiliza como base el año 2016. Combina producción en unidades físicas y ventas deflactadas para medir la evolución de la actividad. Los datos publicados son provisorios. Para San Juan, el informe ofrece una referencia del contexto sectorial, pero no permite asignar esas variaciones a una empresa o yacimiento provincial: la medición difundida no presenta una apertura por provincia.