El Observatorio Sismológico del CIGEOBIO, de doble dependencia entre el CONICET y la Universidad Nacional de San Juan, difundió un visor para explorar los movimientos sísmicos de la Argentina. La institución lo presentó en su sitio el 1 de octubre. La propuesta acerca información geográfica a quienes quieren consultar registros recientes o revisar períodos anteriores, con una referencia explícita al origen de los datos que utiliza.

La interfaz distingue dos recorridos: una consulta de las últimas 72 horas y un explorador histórico. En el primero aparecen opciones para considerar el territorio argentino o incluir la región limítrofe, además de filtros de magnitud. En el segundo se pueden seleccionar fechas de inicio y final, con intervalos de hasta 31 días. El acceso está enlazado desde la página oficial del Observatorio.

La representación del mapa combina dos variables: el tamaño de los símbolos corresponde a la magnitud y el color, a la profundidad del hipocentro. También ofrece selección de zonas y una vista tridimensional. Esas referencias permiten reconocer qué representa cada marca, sin interpretar como equivalentes un evento de mayor magnitud y otro ocurrido a mayor profundidad.

El propio visor incluye dos advertencias relevantes para su lectura. Los datos preliminares del INPRES pueden ser revisados. Además, la capa de fallas utiliza cartografía del SEGEMAR a escala 1:250.000, tiene cobertura parcial y sus trazas, por sí solas, no indican actividad reciente.

El Observatorio Sismológico Dra. Patricia Alvarado funciona en el complejo universitario de Rivadavia y administra una red de instrumentos de banda ancha distribuidos en distintas provincias. Según su presentación institucional, las estaciones envían señales al CONICET y algunas también aportan a redes nacionales e internacionales mediante convenios. Su trabajo comprende la formación de investigadores, becarios y estudiantes, además del procesamiento de señales para transformarlas en información científica. La institución menciona el uso de técnicas de aprendizaje automático en esa tarea.

Una parte de esa actividad fue explicada este sábado por el geólogo Gustavo Ortiz en una entrevista publicada por Tiempo de San Juan. El investigador describió el seguimiento de la sismicidad en el área neuquina de Vaca Muerta y la recepción remota de registros. Señaló que los equipos conservan las señales en cada estación y las transmiten a servidores para su análisis. También mencionó el desarrollo del visor y explicó que la alimentación de los instrumentos se adapta a las condiciones del lugar: puede provenir de paneles solares o de una conexión eléctrica.

La participación de ese grupo sanjuanino en Neuquén tiene un antecedente documentado en junio de 2019. El sitio del Observatorio registra la instalación de dos estaciones en Añelo y Sauzal Bonito, dentro de acuerdos entre el CONICET, el gobierno neuquino y el INPRES. El objetivo declarado fue observar los movimientos en tiempo real y estudiar su origen. Se trata de la trayectoria de un proyecto de investigación: la difusión del visor no constituye un anuncio de nuevas estaciones instaladas este mes.

En San Juan, la misma institución documenta equipos en Don Carmelo y Pedernal. La estación de la reserva Don Carmelo está ubicada a 3.133 metros de altura, en la Sierra de la Invernada, y su ficha consigna transmisión a redes internacionales desde 2021. La de Pedernal, en Sarmiento, fue instalada ese año para registrar réplicas del terremoto de enero. Esos antecedentes muestran la base territorial del trabajo científico que acompaña a la consulta pública de los registros.

El INPRES, por su parte, tiene entre sus funciones la operación de la Red Nacional de Estaciones Sismológicas, el monitoreo permanente del país y la interpretación de los registros. Consultar un mapa facilita ubicar información; determinar los parámetros de cada sismo forma parte de ese trabajo especializado. Para ingresar al recurso difundido por el equipo sanjuanino, el sitio sismo.conicet.gov.ar ofrece el enlace “Visor sísmico”.