El Museo de Orsay abrió este martes 20 de octubre en París la exposición «J’AI VU», una intervención de Jenny Holzer que lleva textos históricos a las salas, a objetos de piedra y a la fachada del edificio. La muestra permanecerá hasta el 21 de febrero de 2027 y forma parte del programa por los 40 años de la institución. Las proyecciones exteriores tienen un calendario más corto: terminan este jueves 22.

La artista estadounidense trabajó con escritos vinculados con la época que representan las colecciones del museo. Según la presentación institucional, reunió más de 750 textos diferentes, procedentes de 424 fuentes y firmados por 73 autores. El conjunto incluye correspondencia entre artistas, crítica de arte y documentos sobre el trabajo, las huelgas, las condiciones de vida en París y los conflictos del siglo XIX.

Las palabras aparecen en soportes distintos. Hay una instalación electrónica suspendida, pinturas y diecinueve piezas de piedra: diecisiete bancos y dos columnas. La propuesta fue concebida para este museo y establece relaciones entre esos materiales nuevos y las obras de su colección permanente, en lugar de reunirlos únicamente en una sala aislada.

El folleto de la exposición detalla que la instalación luminosa atraviesa cuatro galerías, dedicadas a la pintura de historia, el naturalismo, el simbolismo y Courbet. Su programación reúne más de 650 textos en una secuencia de 24 horas, con cerca de cincuenta efectos visuales. Ese recorrido remite al movimiento de personas por la antigua estación ferroviaria que hoy ocupa el museo.

Las esculturas incorporan inscripciones que también aparecen en las pantallas y en las proyecciones. Para realizarlas se eligieron mármoles y granitos relacionados con los materiales de las esculturas y los pedestales de Orsay. Cada banco o columna se vincula además con una pintura o una escultura de la colección, a través de sus tonos, su materia o su contenido.

Otra parte del recorrido presenta las llamadas pinturas de documentos censurados, una línea que Holzer desarrolla desde mediados de los años 2000. La artista traslada textos de archivos a telas de lino y trabaja sobre ellos con óleo y hojas metálicas. Los pasajes tapados forman parte de las obras y de su reflexión sobre el secreto, la censura y el poder institucional.

En el exterior, la intervención «ÉCLAIRÉ» utiliza la fachada orientada hacia el Sena. Reúne alrededor de 250 fragmentos de 34 autores y se presenta desde el domingo 18 hasta el jueves 22 de octubre, de 19 a 23, hora de París. El acceso es libre y gratuito; el museo recomienda observarla desde las orillas del río.

Holzer comenzó a realizar estas proyecciones de gran escala en la década de 1990. La institución recuerda experiencias sobre el Arno, en Florencia, en 1996, y sobre playas y montañas de Río de Janeiro, en 1999. En Orsay, los textos seleccionados incluyen cartas conservadas por el museo y escritos literarios y políticos del período representado en sus colecciones.

Para visitar el interior, el horario publicado es de martes a domingo de 9.30 a 18, con extensión los jueves hasta las 21.45; los lunes permanece cerrado. La entrada general con horario reservado cuesta 16 euros. La gratuidad de las proyecciones al aire libre no significa que toda la visita interior sea gratuita.

Desde el 23 de octubre, una pantalla dentro del museo mostrará fragmentos de «ÉCLAIRÉ» hasta el cierre de la exposición en febrero. Orsay también anunció que el video estará disponible en su sitio web.