El Museo Británico anunció una reorganización de las visitas al Tapiz de Bayeux, la obra medieval que se exhibe en Londres desde septiembre. La institución anunció una audioguía, más señalización y asientos, además de una ampliación de horarios todavía pendiente de precisiones. El objetivo es aliviar las demoras de ingreso y mejorar el recorrido de una muestra que registró extensas filas y dificultades de ingreso.
Las medidas fueron comunicadas el domingo 4 de octubre y la incorporación de la guía sonora estaba prevista desde este lunes. Según la información difundida por ITV y la agencia PA, el museo reconoció que una parte de los visitantes afrontó esperas más largas de las deseadas. La institución también ofreció devolución del dinero y prioridad para una nueva reserva a quienes tenían entradas y no pudieron acceder. Dos semanas antes había prohibido fotografiar la pieza para evitar que las detenciones prolongadas frenaran el avance del público.
The Art Newspaper precisó este lunes que algunos visitantes habían esperado hasta dos horas y que la extensión de la jornada busca distribuir mejor los turnos. La exposición permanecerá en la Sainsbury Exhibitions Gallery hasta el 11 de julio de 2027. Las entradas disponibles para lo que resta de 2026 están agotadas y la siguiente apertura de ventas, correspondiente a visitas de comienzos del próximo año, está anunciada para el 21 de octubre. Los valores informados para adultos son de 27 libras en horarios de menor demanda y 33 libras en los de mayor afluencia.
La pieza debe su celebridad a una narración visual de la conquista de Inglaterra por Guillermo, duque de Normandía, y de los acontecimientos vinculados con la batalla de Hastings, en 1066. Aunque se la conoce como tapiz, técnicamente es un bordado realizado con hilos de lana sobre tela de lino. El museo de Bayeux describe una obra de casi 70 metros de largo y apenas medio metro de alto, en la que aparecen barcos, jinetes, personajes y escenas de la vida medieval.
Su importancia excede el relato de una campaña militar. La UNESCO la incorporó en 2007 al registro Memoria del Mundo y la considera una fuente documental singular para conocer la sociedad del siglo XI. Las imágenes conservan información sobre vestimenta, objetos y prácticas de aquella época. También utilizan símbolos y recursos narrativos propios del arte románico. Esa combinación de documento histórico y creación artística ayuda a explicar tanto el interés de los investigadores como la atención que despierta entre el público general.
El préstamo a Londres coincide con la renovación del museo que habitualmente la conserva en Bayeux, en Normandía. La institución francesa confirma que su sede permanecerá cerrada hasta el otoño europeo de 2027 y prevé el regreso de la obra para la reapertura. El proyecto combina la restauración del antiguo Gran Seminario con una nueva extensión y contempla un soporte inclinado de más de 70 metros, pensado para mejorar las condiciones de conservación y la observación del bordado.
La remodelación francesa también aborda la circulación y la accesibilidad. Su plan incorpora espacios de recepción, guardarropas, áreas para grupos escolares, una sala de estudio y un auditorio. La obra seguirá protegida en un ambiente controlado frente a cambios de luz, clima y contaminación. Mientras avanza ese proyecto, los cambios anunciados en Londres buscan que la visita a una pieza extensa y frágil pueda desarrollarse con mayor continuidad, sin concentrar las esperas en los accesos a la exposición.




