El Museo Paleontológico de San Juan mostró el trabajo de su equipo de paleoarte, que transforma restos fósiles en modelos digitales, animaciones y réplicas para exhibición. La presentación difundida en sus redes y recogida el 16 de octubre por medios locales permite conocer una parte menos visible del proyecto: las tareas que ocurren entre el hallazgo de un hueso y la construcción de una pieza que podrá observar el público.
Según la información publicada por Somos San Juan, el grupo trabaja en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan y reúne artistas plásticos, diseñadores industriales, modeladores y animadores tridimensionales. La elaboración de la muestra requiere combinar esas especialidades, porque una representación digital, una escena en movimiento y un objeto físico demandan procesos diferentes.
Del resto conservado a la reconstrucción
La explicación difundida por Diario de Cuyo describe el escaneo como punto de partida. Los fósiles pueden llegar incompletos, fracturados o deformados; la digitalización permite obtener una copia virtual sobre la cual trabajar. Luego se reconstruyen las partes faltantes y se corrigen las deformaciones antes de desarrollar el volumen del animal, su musculatura, piel y texturas.
Ese recorrido distingue dos resultados: la reproducción del material fósil conservado y la reconstrucción de cómo habría sido el organismo. No son imágenes equivalentes. Una muestra puede utilizar ambos recursos para explicar al visitante tanto la evidencia disponible como la interpretación que hace posible representar un animal completo.
La fabricación tampoco termina cuando una impresora entrega las piezas. La descripción del trabajo publicada por Somos San Juan incluye limpieza, lijado, enmasillado y pintura manual. El acabado busca reproducir las características minerales de los fósiles originales. Es una fase artesanal dentro de un proceso que utiliza herramientas digitales desde sus primeras etapas.
En paralelo se elaboran animaciones. La cobertura de Diario de Cuyo señala que el equipo reúne referencias y planifica las secuencias mediante un guion visual antes de dar movimiento a los modelos. Las escenas de interacción forman parte de ese trabajo. Así, el mismo desarrollo tridimensional puede servir para producir objetos de exhibición y recursos audiovisuales.
El lugar de la ciencia en el proyecto
El sitio institucional del MUPA define su eje como la divulgación, la educación y la preservación del patrimonio triásico, principalmente el procedente de Ischigualasto. Presenta una gestión compartida entre el Gobierno provincial, la UNSJ y Fiduciaria San Juan. Esa estructura vincula la producción de contenidos con la investigación y con la tarea educativa prevista para el museo.
La organización publicada comprende cuatro áreas: Ciencia, Educación, Producción y Forma Lab. Ciencia debe sostener y actualizar los contenidos; Educación plantea la relación con las escuelas y los docentes. Producción articula proyectos y recursos, mientras que Forma Lab concentra el desarrollo creativo y técnico. Son funciones complementarias para convertir conocimiento en experiencias y materiales de divulgación.
La relación entre fósiles, esculturas y exhibición tiene antecedentes en la institución universitaria. En una comunicación de enero de 2020, la UNSJ describía la muestra del Museo de Ciencias Naturales como una combinación de dinosaurios a tamaño real, esqueletos y fósiles originales que continuaban bajo estudio. Ese antecedente ayuda a ubicar el aporte del nuevo trabajo digital dentro de una trayectoria de investigación y comunicación científica.
La presentación del equipo no establece un día de apertura ni informa horarios de visita o venta de entradas. La cronología del sitio oficial ubica la inauguración en 2026, sin precisar una fecha. Por ahora, la novedad es el proceso de producción mostrado y el trabajo local que sostiene las futuras exhibiciones.




