El Museo Paleontológico de San Juan puso en funcionamiento su sitio web, mupa.ar, y comenzó a presentar públicamente el modelo con el que buscará combinar investigación, educación y producción de contenidos. La novedad, difundida este jueves 8 de octubre, llega mientras se preparan las salas del edificio ubicado en el Parque Belgrano. La institución también abrió su cuenta de Instagram para comunicar los avances del montaje y las novedades previas a la inauguración.
El portal identifica al Gobierno provincial, la Universidad Nacional de San Juan y Fiduciaria San Juan como participantes de la gestión del MuPa. Su propuesta se concentra en el patrimonio del Triásico, principalmente el procedente de Ischigualasto, y organiza el trabajo en cuatro áreas: Ciencia, Educación, Producción y Forma Lab. La investigación y la actualización de los contenidos aparecen como una tarea permanente, destinada a incorporar al recorrido los conocimientos que produzca la comunidad científica.
La dimensión educativa prevé materiales y actividades para conectar la visita con el trabajo escolar, con especial atención a cuarto grado. A esa línea se agregan la producción de muestras, audiovisuales y experiencias inmersivas, y un área de realización técnica y creativa. El museo plantea que estas capacidades también puedan atender proyectos de otras instituciones y organizaciones para generar recursos. Se trata del esquema anunciado por el MuPa, sin cifras publicadas sobre ingresos o puestos de trabajo ya generados.
El patrimonio que estará en el centro de esa propuesta tiene reconocimiento internacional. Ischigualasto y Talampaya integran desde 2000 un sitio de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. El organismo destaca que sus seis formaciones geológicas conservan una secuencia excepcional de la vida continental durante el Triásico. Ese registro permite estudiar la evolución de los vertebrados y reconstruir los ambientes en los que convivieron plantas, antepasados de los mamíferos y los primeros dinosaurios. Su importancia científica va más allá de la exhibición de esqueletos: también está en las relaciones entre los organismos y los cambios de sus ecosistemas.
La construcción del museo y la preparación de sus contenidos recorrieron etapas diferentes. En agosto de 2021, la UNSJ informó que el Instituto y Museo de Ciencias Naturales había empezado a trasladar al subsuelo del nuevo inmueble bloques con fósiles recolectados en Ischigualasto, Mogna y Marayes. Eran materiales todavía pendientes de preparación para su estudio y exhibición. En aquella comunicación, el director Oscar Alcober explicó que el edificio contiguo a la antigua estación del Ferrocarril Belgrano tendría laboratorios, talleres y espacios de trabajo para investigadores, además de sus sectores expositivos.
En agosto de 2025, una recorrida periodística por la obra terminada detalló una superficie cubierta de 5.300 metros cuadrados y una arquitectura de cilindros vinculados por una galería central. El programa edilicio incluía salas permanentes y temporarias, sectores para dinosaurios de gran escala, espacios de preparación y reparación de fósiles y un auditorio de 50 butacas. La finalización de esa infraestructura abrió la etapa de instalación de la muestra, a cargo del área provincial de Turismo junto con especialistas de la UNSJ. Esos antecedentes describen el edificio y su planificación, mientras continúa la presentación de la propuesta que recibirá a los visitantes.
Los nuevos canales digitales serán el punto de consulta de las próximas novedades. Aunque la cronología institucional ubica la inauguración en 2026, al cierre de esta edición no había una fecha concreta de apertura, horarios de visita ni tarifas publicados en el portal. Por ahora, la información disponible permite conocer quiénes participan del proyecto y cómo se organizará su trabajo, antes de que se habilite el ingreso del público.




