El Parque Nacional El Leoncito prepara su respuesta ante posibles vientos intensos y crecidas de verano, con disponibilidad para colaborar con Calingasta y Barreal si recibe una convocatoria. El intendente del área, Ariel Quiroga, describió ese trabajo en una entrevista con el programa Jorge x la Mañana, difundida por Canal 13 San Juan el viernes 9 de octubre. La preparación se apoya en sus protocolos habituales.

Quiroga informó que el parque tiene una dotación de 19 personas, entre ellas 11 guardaparques de formación. Explicó que el equipo combina el cuidado del patrimonio natural y cultural, el monitoreo científico y tareas de mantenimiento, desde la limpieza de acequias hasta la poda. La intervención fuera del área protegida quedó planteada como colaboración eventual con las comunidades vecinas.

El contexto meteorológico requiere distinguir una tendencia de temporada de un pronóstico para un lugar y un día determinados. En su diagnóstico del 8 de octubre, el Centro de Predicción Climática de la NOAA confirmó que El Niño continuaba fortaleciéndose. El organismo estadounidense prevé una elevada probabilidad de que el episodio conserve intensidad fuerte o muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027. Ese diagnóstico se refiere al sistema climático del Pacífico ecuatorial.

El mismo informe introduce una precisión importante: un episodio de mayor magnitud aumenta la probabilidad de impactos asociados a El Niño, pero no los garantiza. Por lo tanto, el seguimiento de ese fenómeno no permite afirmar por sí solo que una creciente vaya a producirse en El Leoncito ni asignarle una fecha. La información climática sirve de contexto a la prevención, sin reemplazar los avisos y pronósticos específicos que correspondan a cada zona.

Las características propias del parque también ayudan a entender por qué las lluvias estivales forman parte de su planificación. La Administración de Parques Nacionales describe un clima seco, con condiciones frías en los sectores altos y subtropicales secas en los bajos. Las precipitaciones pueden alcanzar los 200 milímetros anuales y se concentran en verano. Su información institucional advierte que esas lluvias pueden ocasionar interrupciones temporales en los caminos, aun en un paisaje que a simple vista parece desértico.

El territorio bajo protección abarca 89.706 hectáreas y reúne ambientes de Altos Andes, Puna y Monte de Sierras y Bolsones, según la ficha oficial. Esa diversidad incluye planicies, sierras, zonas montañosas y pequeños oasis de altura. La fotografía de archivo que acompaña esta nota pertenece a Parques Nacionales y se reproduce sin modificaciones bajo licencia CC BY 4.0. Muestra el paisaje del área; no documenta las tareas preventivas de octubre.

La conservación también está vinculada con la actividad científica. Dentro del parque funcionan el Observatorio Carlos U. Cesco y el Complejo Astronómico El Leoncito, CASLEO. Mantener la calidad de su atmósfera, evitando alteraciones por luces y polvo, integra los objetivos del área protegida. El sitio oficial destaca que el lugar registra más de 300 noches despejadas al año, una condición relevante para las observaciones astronómicas que se realizan allí.

La relación con Barreal tiene además una dimensión territorial concreta: Parques Nacionales ubica al área a 35 kilómetros de esa localidad y señala que su acceso se realiza por la Ruta Nacional 149, que recorre Calingasta y conecta hacia Uspallata. La intendencia tiene su sede en Barreal. En ese entorno, conservar el parque, sostener sus accesos y organizar la respuesta frente a condiciones adversas son cuestiones que involucran tanto al área natural como a su vínculo cotidiano con la región.