El INTA recomendó a los productores de San Juan revisar los drenajes y reforzar el seguimiento sanitario de sus cultivos ante las lluvias previstas. Lucas Guillén, de la Agencia de Extensión Rural Calingasta, planteó que la humedad puede favorecer la multiplicación de hongos en frutas y hortalizas. La advertencia, difundida este miércoles 14 de octubre en una entrevista con San Juan 8, apunta a anticipar medidas según las características de cada finca.
Guillén pidió preparar el suelo para facilitar la salida del agua de riego y de lluvia, especialmente en cultivos de chacra como tomate, zapallo, melón y sandía. También recomendó revisar las mallas antigranizo y seguir los pronósticos de corto plazo. Las precipitaciones durante la floración o la producción de semillas pueden afectar la polinización, mientras que la acumulación de agua aumenta el riesgo de problemas en las raíces.
El especialista propuso contar con asesoramiento y herramientas preventivas antes de las precipitaciones. Su planteo describe riesgos y tareas de preparación; la información difundida no presenta un relevamiento de pérdidas ni confirma una plaga generalizada en la provincia. La elección de las medidas depende del cultivo y de las condiciones observadas en cada establecimiento.
El monitoreo tiene un papel central en ese proceso. En una guía técnica publicada en enero de 2024, el INTA explicó que la frecuencia y la intensidad de las lluvias pueden modificar la aparición y severidad de enfermedades. El documento reúne recomendaciones de especialistas de distintas regiones y destaca la necesidad de diagnosticar correctamente el problema antes de elegir una intervención. Esa orientación general sirve como antecedente técnico y no como un parte sobre el estado actual de las fincas sanjuaninas.
Para la horticultura, aquella guía propone observaciones semanales que permitan detectar tempranamente hongos, bacterias, insectos y ácaros. También insiste en identificar las especies presentes para evitar aplicaciones innecesarias: encontrar un insecto no significa que esté dañando el cultivo. El organismo advierte que el manejo debe considerar la etapa de desarrollo de la planta, el ambiente y el problema comprobado. Esas diferencias explican por qué una recomendación preventiva no equivale a indicar el mismo producto o tratamiento para todas las fincas.
Guillén trabaja en el equipo de Calingasta y participa de investigaciones y tareas de extensión vinculadas con la producción regional. El INTA lo identificó como jefe de esa agencia en mayo de 2025, durante la presentación de la variedad de quinua Morrillos INTA. Su trabajo forma parte de la red de la Estación Experimental Agropecuaria San Juan, cuya actividad abarca los valles irrigados de la provincia.
La estación tiene su sede en calle 11 y Vidart, en Villa Aberastain, Pocito. Según su información institucional, se dedica a generar y transferir tecnología para cultivos bajo riego, con énfasis en viticultura, olivicultura y horticultura. También trabaja sobre el manejo del ambiente árido, el uso del agua y la organización de pequeños y medianos productores. Esa presencia territorial permite acercar las consultas a equipos que conocen las condiciones de cada zona.
Quienes necesiten orientación pueden acudir a las agencias del organismo: en Calingasta funciona en Presidente Roca sin número, Barreal; en Caucete, en Rivadavia 340; y en Jáchal, en Rivadavia 606. La sede de Iglesia está en el Centro Cívico Municipal, en El Llano y El Jarillal, Las Flores. La información institucional reúne estas sedes como canales de contacto para acercar consultas sobre producción y recibir orientación de sus equipos técnicos.




