Cristian Romero resolvió un partido que se le complicaba al Atlético de Madrid. El defensor argentino convirtió a los 87 minutos y estableció el 2 a 1 ante Deportivo Alavés, este sábado en Mendizorroza, por la octava fecha de la Liga española. El conjunto de Diego Simeone sumó tres puntos y alcanzó las 19 unidades después del regreso de la competencia tras el receso de selecciones.
La jugada decisiva se construyó desde la izquierda. Álex Baena envió un centro con el exterior del pie y Romero, que se había adelantado hasta el área rival, ganó de cabeza para romper la igualdad. Al central le tocó completar una tarea diferente a la habitual en los minutos finales: dejó por un momento su posición defensiva y apareció en el sector de definición.
El Atlético había abierto el marcador con Alejandro Grimaldo, a los 33 minutos. La ventaja, sin embargo, no llegó al descanso. Lucas Boyé convirtió de penal en el sexto minuto agregado de la primera etapa y puso el 1 a 1 para el equipo dirigido por Quique Sánchez Flores. Los dos goles argentinos, el del delantero local y el del defensor visitante, marcaron momentos centrales del encuentro.
La segunda parte presentó otro cambio importante. Alavés se quedó con diez futbolistas por la expulsión de Ángel Pérez a los 61 minutos. El Atlético dispuso de casi media hora con superioridad numérica antes del gol de Romero, aunque debió esperar hasta el cierre para traducir esa diferencia en el resultado. El registro oficial de LaLiga ubica la tarjeta roja y el cabezazo entre los episodios determinantes de la tarde.
Simeone modificó el ataque desde el entretiempo. Julián Álvarez y Baena ingresaron tras el descanso, mientras que Kang-in Lee y Alexander Sørloth también participaron de la búsqueda del segundo gol. Según la crónica individual de AS, Álvarez ejecutó un tiro libre que dio en el palo después de la infracción que derivó en la expulsión. Baena terminó aportando la asistencia que permitió resolver el partido.
Los números del encuentro reflejan la iniciativa visitante. LaLiga registró un 67,7 por ciento de posesión para el Atlético, frente al 32,3 por ciento de Alavés. También hubo una diferencia amplia en los remates: 22 del conjunto madrileño y ocho del local. Los tiros de esquina fueron diez para el equipo de Simeone y ninguno para su rival. Ese dominio estadístico convivió con un marcador igualado durante buena parte del desarrollo. La ficha oficial consigna una asistencia de 17.741 espectadores en el estadio de Vitoria.
El entrenador argentino había elegido desde el arranque a Jan Oblak; Marcos Llorente, Robin Le Normand, Romero y Grimaldo; Johnny Cardoso, Koke, Giuliano Simeone y Pablo Barrios; Ademola Lookman y Jonathan David. Álvarez comenzó entre los suplentes, al igual que el arquero Juan Musso. La presencia de Romero y Giuliano desde el inicio mantuvo la participación argentina en una formación que después se amplió con el ingreso del exdelantero de River.
La visita a Vitoria llegó después del triunfo del Atlético sobre Real Madrid en su anterior compromiso liguero. En la previa, el club había recordado que su última presentación en Mendizorroza había terminado 1 a 1, con un gol de Giuliano Simeone. Esta vez volvió a encontrar una respuesta argentina, pero sobre el final y con otro protagonista: el cabezazo de Romero transformó un empate en una victoria.
La imagen es una vista exterior de Mendizorroza tomada en noviembre de 2016; no muestra el partido de este sábado.




