La campaña de recolección de aparatos eléctricos y electrónicos del Colegio Central Universitario reunió 8.270 kilos de equipos en desuso y otros 61 kilos de pilas. La Secretaría de Ambiente de San Juan difundió el balance de la jornada realizada el sábado 3 de octubre, que se organizó con su colaboración. Los materiales fueron apartados de la recolección común para incorporarlos a una gestión diferenciada según el tipo de residuo.

El peso informado corresponde a dos grupos distintos: por un lado, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, conocidos como RAEE; por otro, las pilas recibidas durante la misma actividad. La comunicación oficial describe el volumen recuperado en la campaña y no lo presenta como la cantidad que ya completó un proceso de reciclaje. La recepción y el tratamiento son etapas diferentes dentro del circuito de gestión de estos materiales.

Durante la jornada se recibieron televisores, radios, equipos de audio, cámaras, consolas, juguetes electrónicos y herramientas. También ingresaron electrodomésticos pequeños y medianos, computadoras de escritorio, notebooks, tablets, monitores y teclados, además de teléfonos, celulares, módems y otros dispositivos de uso domiciliario. Esa variedad muestra que la convocatoria abarcó tanto equipos informáticos como objetos de uso cotidiano que funcionan con electricidad, pilas o baterías.

La iniciativa del Colegio Central se repite cada año y se integra a las acciones provinciales de recuperación y valorización de residuos. Ambiente destacó el papel del Parque de Tecnologías Ambientales en ese esquema y señaló que la provincia ya cuenta con experiencias de procesamiento y comercialización de materiales electrónicos recuperados en planta. El balance de esta campaña no precisa un desglose por materiales, un monto de ventas ni el destino individual de cada aparato recolectado.

Para quienes conservan equipos en desuso en sus casas, la Secretaría recordó que existen canales de recepción fuera de la jornada escolar. Uno es el contenedor ubicado en el predio de la Municipalidad de Capital, sobre calle 25 de Mayo, frente al Palomar. La otra alternativa son las actividades de Cambio Verde, que se realizan el tercer sábado de cada mes en el marco de la Feria Agroproductiva. Son los dos puntos de continuidad mencionados en la información provincial.

La separación permite que estos residuos ingresen a un circuito específico en lugar de mezclarse con la basura domiciliaria. El manual de gestión integral de RAEE publicado por el área ambiental nacional y la Organización Internacional del Trabajo explica que el tratamiento adecuado permite recuperar materiales valiosos y reducir riesgos ambientales. También contempla la reparación y la reutilización dentro de una cadena que procura extender la vida útil de los productos y aprovechar sus componentes.

Ese enfoque distingue varias posibilidades después del descarte: un equipo o una parte pueden tener valor para su reutilización, mientras que otros materiales requieren procesos de recuperación o disposición final. El proyecto nacional de gestión ambiental de RAEE promueve infraestructura de desmantelamiento y reciclaje, capacitación e intercambio de información. La existencia de un punto de recolección constituye un paso de acceso a esa cadena, pero no equivale por sí sola a acreditar el tratamiento final de todo lo recibido.

En San Juan, el resultado del Colegio Central ofrece una medida concreta de lo que una convocatoria comunitaria puede retirar del circuito habitual de residuos: más de ocho toneladas de aparatos y una carga de pilas contabilizada por separado. La continuidad anunciada en el punto de Capital y en Cambio Verde permite que la entrega de equipos no dependa exclusivamente de una campaña anual. La recomendación difundida por Ambiente es utilizar esas alternativas para darles una gestión diferenciada.