La Secretaría de Cultura de la Nación recordó este domingo a Tita Merello, al cumplirse 122 años de su nacimiento. El homenaje publicado el 11 de octubre recupera una trayectoria que atravesó el tango, la revista porteña, el teatro dramático y los comienzos del cine sonoro argentino. La fecha vuelve a poner en primer plano a una intérprete cuya identidad artística unió el canto con una manera muy personal de contar las historias de sus personajes.

Laura Ana Merello nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1904. Su recorrido estuvo ligado a San Telmo y a los escenarios de una ciudad en plena transformación. La reseña del casco histórico porteño ubica sus primeras experiencias como corista en el Teatro Avenida y sus interpretaciones de tango en bares de la Avenida de Mayo. En 1923 ya integraba las revistas del Teatro Maipo, una de las salas centrales de ese circuito de entretenimiento.

El salto al cine llegó con «¡Tango!», estrenada el 27 de abril de 1933 en el Cine Real de Buenos Aires. El Museo Casa Carlos Gardel destaca esa producción como un hito del largometraje sonoro nacional y recuerda que reunió a cuatro cancionistas con estilos diferentes: Merello, Azucena Maizani, Mercedes Simone y Libertad Lamarque. Esa coincidencia permite ubicar su debut dentro de una transformación mayor: las voces y las figuras del escenario comenzaban a encontrar otra forma de circulación en la pantalla.

En el repertorio de Merello, «Se dice de mí» terminó por ocupar un lugar especial. La milonga tiene letra de Ivo Pelay y música de Francisco Canaro. Su versión fue grabada el 23 de julio de 1954 con la orquesta de Canaro y formó parte de «Mercado de Abasto», dirigida por Lucas Demare. La reseña de Cultura por los 120 años de su nacimiento señala una particularidad: la letra original había sido pensada para un personaje masculino, antes de quedar asociada de manera duradera con la cantante.

El reconocimiento no se limitó a la música. La evocación difundida este domingo destaca su trabajo en «Filomena Marturano», la adaptación cinematográfica de 1950 de la obra del dramaturgo italiano Eduardo De Filippo. Ese papel consolidó su proyección como actriz dramática. El antecedente teatral también había sido importante: el registro de Cultura de 2024 recuerda que la puesta protagonizada por Merello alcanzó las quinientas funciones en 1949, antes de llegar al cine.

Su modo de cantar se apoyaba en la dicción, los gestos y una alternancia entre melodía y recitado. Más que separar a la actriz de la intérprete musical, sus actuaciones permitían reconocer ambas facetas al mismo tiempo. El Museo Casa Carlos Gardel la incluyó en su recorrido histórico «Pioneras del Tango», junto con otras mujeres que abrieron espacios en la grabación, la radio y el cine. Esa lectura destaca su aporte a la presencia femenina en la cultura tanguera, además de su popularidad individual.

Los reconocimientos institucionales y las nuevas películas prolongaron ese recorrido. Buenos Aires la declaró Ciudadana Ilustre en 1990. En 2017, Teresa Costantini dirigió «Yo soy así, Tita de Buenos Aires», una biografía cinematográfica que volvió sobre su camino hacia los teatros, las marquesinas y los grandes escenarios. El INCAA describe esa película como una aproximación a su vida construida a partir de la dimensión poética de su voz. A 122 años de su nacimiento, canciones, actuaciones y nuevas lecturas de su obra mantienen abierto el encuentro con Merello.