Arturo Coello y Agustín Tapia ganaron este domingo 18 de octubre el Milano Premier Padel P1. La pareja se impuso a Juan Lebrón y Leo Augsburger por 4–6, 6–3 y 6–2 en el Allianz Cloud, después de perder el primer set. Fue su duodécimo título de 2026 y el cuarto consecutivo, tras las conquistas de París, Rotterdam y Düsseldorf.

El partido tuvo un giro decisivo en el tercer juego del segundo parcial. Con ventaja de un set, Augsburger dispuso de una oportunidad de quiebre en 15–40, pero su remate terminó contra el vidrio. Coello y Tapia salvaron también la siguiente ocasión y sostuvieron el servicio. Desde allí recuperaron terreno hasta llevar la definición a un tercer set.

En el comienzo del parcial definitivo, Tapia recuperó una pelota desde afuera de la cancha y contribuyó a generar otra oportunidad de quiebre. La remontada terminó con un 6–2 y les dio su segundo título en este escenario, donde ya habían ganado en 2024. La crónica oficial destacó la reacción de los campeones ante un comienzo favorable a sus rivales.

El recorrido hasta la final también había exigido respuestas distintas a cada dupla. El sábado, Lebrón y Augsburger eliminaron a Alejandro Galán y Federico Chingotto por 0–6, 6–2 y 6–2. Habían perdido el primer set en menos de 25 minutos y lograron revertirlo para disputar el encuentro por el campeonato. Para Augsburger, se trataba de su primera final en el P1 de Milán. Lebrón, por su parte, volvía al encuentro decisivo en esta ciudad después de tres años.

Ese antecedente hacía especialmente relevante el cruce del domingo: Lebrón y Augsburger ya habían derrotado a Coello y Tapia en la final del P2 de Bruselas durante esta temporada. Según el balance previo de la organización, eran la única pareja, además de los número uno y de Galán–Chingotto, que había conseguido un título en 2026. En Milán volvieron a ponerlos en dificultades, aunque esta vez el resultado final favoreció a la dupla rival.

Coello y Tapia habían asegurado su lugar en la definición con un 6–4 y 6–3 sobre Franco Stupaczuk y Jon Sanz. Aquella semifinal tuvo además un registro individual para el español: se convirtió en el primer jugador en alcanzar las 300 victorias en el circuito Premier Padel, de acuerdo con el informe oficial del torneo.

La pareja llegaba a la jornada decisiva con once títulos en el año, entre ellos los Major de Roma y París. Además, había ganado las nueve finales que había disputado desde junio, una racha que también estaba en juego ante Lebrón y Augsburger. La exigencia se acumulaba también en el calendario: era su tercera final en tres semanas. Antes de jugarla, Tapia había señalado la adaptación a canchas de distintas velocidades y el trabajo conjunto como parte del recorrido que los sostuvo durante la gira europea. La victoria del domingo completó esa serie con otro trofeo y amplió su cosecha de la temporada.

El cierre deportivo coincidió con un balance de público en crecimiento. La organización informó que la quinta edición reunió 38.794 espectadores durante toda la semana, un 9,3% más que los 35.473 de 2025. La cifra corresponde al torneo completo, no a la asistencia de la final. También reportó la participación de 214 jugadores entre clasificación y cuadro principal, en una edición que volvió a concentrar la actividad en el Allianz Cloud.