CleanTech Lithium abrió una nueva línea de exploración en Catamarca mediante dos opciones para adquirir propiedades en el salar de Antofalla. Los acuerdos, firmados el 6 de octubre y comunicados el día 8, abarcan Genoveva y Sal de Litio 1, en el sector sur del salar. La compañía prevé estudiar esas áreas durante 2027, aunque el programa de perforación depende de conseguir financiamiento y los permisos correspondientes.

La operación todavía no implica que las propiedades hayan pasado a manos de la empresa. Las opciones le dan un derecho exclusivo de compra sujeto a un cronograma de pagos. Para obtener el 100% de la titularidad deberá completar esos desembolsos y notificar por escrito el ejercicio de las opciones; recién entonces se prevé la transferencia a la sociedad que designe.

El compromiso informado para el primer año suma US$525.000 y será cubierto con la caja existente. Entre octubre de 2027 y mayo de 2031 están previstos otros US$1,4 millones. El esquema distribuye los pagos en el tiempo y permite separar el costo de mantener la opción del dinero necesario para investigar el potencial geológico.

Qué se sabe del objetivo exploratorio

Genoveva cuenta con un estudio geofísico realizado por su propietario actual. Los sondeos eléctricos muestran una zona de baja resistividad, una característica que puede estar asociada a sedimentos saturados de salmuera. El perfil presentado alcanza unos 600 metros de profundidad y la empresa interpreta una posible zona acuífera de más de 500 metros de espesor.

Esa señal es un objetivo de exploración, no una estimación de litio disponible para producir. Para conocer concentraciones, continuidad y características del acuífero se necesitan trabajos adicionales. La compañía plantea una campaña de perforación de aproximadamente US$500.000 con la intención de elaborar un primer recurso bajo el estándar JORC durante 2027.

Las propiedades están junto a un proyecto de Albemarle. CleanTech utiliza ese antecedente como parte del argumento geológico para avanzar, pero los recursos informados por la compañía vecina pertenecen a otro proyecto. No deben trasladarse a Genoveva o Sal de Litio 1 ni presentarse como un descubrimiento propio de la nueva iniciativa.

Antofalla se encuentra a unos 3.350 metros sobre el nivel del mar y dispone de accesos viales, según la descripción técnica difundida. La firma estima que esa altitud permitiría explorar durante todo el año. También calcula alrededor de seis meses para la tramitación de permisos de perforación. Ambos puntos integran su planificación: no son una autorización concedida ni una fecha firme de inicio.

La conexión con sus proyectos de Chile

El interés de CleanTech por Antofalla se explica, además, por su cercanía con Laguna Verde, su proyecto principal del lado chileno. La distancia informada es de unos 80 kilómetros. La empresa considera que la ubicación, junto con los caminos existentes y proyectados hacia el paso de San Francisco, podría facilitar una estrategia regional de desarrollo.

Ignacio Mehech, director ejecutivo, planteó la posibilidad de aprovechar infraestructura compartida entre Antofalla, Laguna Verde y Viento Andino. Entre las alternativas mencionó una eventual instalación centralizada de conversión en Copiapó. Se trata de una sinergia potencial, sujeta al avance de los proyectos, y no de una planta que ya procese producción argentina.

La compañía aclaró que Laguna Verde continúa siendo su prioridad. La incorporación de las opciones en Catamarca amplía su cartera y le agrega un horizonte exploratorio, pero no reemplaza el desarrollo principal ni asegura una nueva explotación. Los próximos hitos serán sostener los pagos pactados, definir los fondos para la campaña, obtener permisos y generar evidencia de campo que permita evaluar el recurso.