Bremen recibió este sábado 3 de octubre a las principales autoridades de Alemania y a delegaciones ciudadanas de sus 16 estados para conmemorar los 36 años de la reunificación. El acto central se desarrolló en la sala de conciertos Die Glocke, con la participación del presidente Frank-Walter Steinmeier y del anfitrión, Andreas Bovenschulte, alcalde de Bremen y presidente del Bundesrat, la cámara que representa a los gobiernos regionales.

La jornada protocolar comenzó en el Ayuntamiento, donde los representantes de los órganos constitucionales firmaron el Libro de Oro de la ciudad. Además de Steinmeier y Bovenschulte, estuvieron el canciller Friedrich Merz, la presidenta del Bundestag, Julia Klöckner, y el titular del Tribunal Constitucional Federal, Stephan Harbarth. El programa continuó con una celebración ecuménica en la catedral de San Pedro, antes del encuentro en Die Glocke previsto desde el mediodía local.

En su discurso, Bovenschulte destacó el papel de los ciudadanos de Alemania oriental que se manifestaron pacíficamente en 1989 y reivindicó su contribución a la historia del país. También pidió reconocer las distintas trayectorias de quienes atravesaron la reunificación y sostuvo que la unidad requiere respeto por esas experiencias. Su intervención incluyó un llamado a defender la democracia y un agradecimiento a las delegaciones ciudadanas por su compromiso con la vida comunitaria.

Steinmeier también se refirió a la defensa de la democracia y advirtió sobre el extremismo, de acuerdo con la cobertura de la televisión pública ARD. Durante el oficio religioso, los representantes de las iglesias evangélica y católica habían puesto el acento en la cohesión social y la ayuda mutua. Bernd Kuschnerus y Dominicus Meier señalaron la importancia de acompañar a las personas en momentos de cambio y de reconocer las capacidades de cada integrante de la sociedad.

El aniversario recuerda la reunificación formal del 3 de octubre de 1990, cuando la República Democrática Alemana se incorporó a la República Federal. Esa fecha, convertida en feriado nacional, corresponde a una etapa posterior a la caída del Muro de Berlín, ocurrida el 9 de noviembre de 1989. La conmemoración reúne así dos dimensiones: la memoria de la división entre el Este y el Oeste y la celebración de un país nuevamente unido.

La sede de los festejos oficiales cambia cada año y está vinculada a la presidencia del Bundesrat. En 2026 le corresponde a Bremen, el estado más pequeño de Alemania, bajo el lema que puede traducirse como “Muchas fortalezas, un país”. Según la agencia epd, el festival ciudadano reúne más de 550 actividades y continuará hasta el domingo. Para 2027, la organización de la celebración pasará a Düsseldorf, capital de Renania del Norte-Westfalia.

La programación abierta al público se extiende por el centro de Bremen y las orillas del río Weser. Los otros 15 estados cuentan con espacios de presentación en el paseo Osterdeich, mientras que el anfitrión muestra distintos aspectos de Bremen y Bremerhaven en diez áreas temáticas. Entre ellas aparecen la actividad aeroespacial, la movilidad, la ciencia y la innovación. Las instituciones federales también tienen espacios destinados a explicar sus funciones y facilitar el intercambio con los visitantes.

Para la noche del sábado, el programa oficial incluye un concierto de Die Fantastischen Vier en el escenario de Radio Bremen, en Domshof. El acceso es gratuito, aunque requiere entradas de valor cero que ya fueron asignadas, según la organización. También está anunciada una propuesta multimedia de una hora y media sobre el Weser y sus márgenes, entre Martinianleger y Weserburg. Conciertos, exposiciones, talleres y espectáculos teatrales completan las actividades del fin de semana.