El Tribunal Superior Electoral de Brasil verificó este sábado los programas que procesarán los resultados del balotaje presidencial y preparó una prueba pública de las urnas para el domingo 25 de octubre. Los controles se realizaron en Brasilia, mientras representantes de 49 países comenzaron a acompañar la organización de la segunda vuelta. La revisión informática y la prueba de votación son procedimientos diferentes, destinados a examinar distintas etapas del sistema.

Según informó el TSE, la ceremonia del sábado confirmó que los programas instalados para transmitir, recibir y totalizar los resultados coincidían con las versiones previamente auditadas, firmadas digitalmente y selladas. La comprobación incluyó cuatro herramientas: Transportador Web, RecArquivos, InfoArquivos y Sistot. Los archivos se compararon mediante firmas digitales y resúmenes criptográficos, conocidos como hashes, que permiten detectar cambios respecto de la versión registrada. El tribunal comunicó que las verificaciones terminaron satisfactoriamente; se trata del resultado de ese control técnico, no del escrutinio de la elección.

A las 16.05 del sábado también se sellaron las puertas del Museo del Voto, dentro de la sede del TSE. Allí quedaron dos de las veinte urnas seleccionadas en el Distrito Federal para las auditorías del domingo. Otras dieciséis se utilizarán en la Cámara Legislativa local y dos participarán de la modalidad con biometría en la Escuela Canadiense de Brasilia. El espacio del museo quedó bajo vigilancia permanente de cámaras, con transmisión pública de las imágenes.

El domingo también está previsto comprobar que el software de las urnas corresponda a las versiones oficiales.

La prueba de integridad consiste en cargar en las máquinas votos previamente registrados en papel y comparar, al finalizar, esos registros con el boletín que imprime cada equipo. En el procedimiento informado por el TSE participan representantes del Partido Liberal y del Partido de los Trabajadores. La selección de las urnas se hizo por sorteo el sábado por la mañana. La auditoría puede ser observada por partidos, instituciones y entidades fiscalizadoras y se desarrollará durante la jornada electoral.

La preparación incluyó un seminario para los invitados internacionales. Entre los participantes hay embajadores, representantes de organismos internacionales e integrantes de misiones de observación. El programa comenzó el sábado y continuará hasta que termine la totalización de los votos del domingo. La asesora de Gestión Electoral Sandra Damiani explicó cómo se organiza una mesa, qué materiales utilizan sus autoridades y cuáles son los pasos para instalar los equipos antes de recibir a los votantes.

Durante esa presentación se abordaron además las reglas de ingreso a la cabina, el resguardo del secreto del voto y los documentos que produce cada urna. La llamada zerésima deja constancia de que el equipo no contiene votos antes de la apertura; el Boletim de Urna registra el resultado de la sección al cierre. El coordinador de Tecnología Electoral Rafael Azevedo presentó las herramientas de accesibilidad, entre ellas el teclado con inscripciones en braille, y explicó la firma digital de los datos que se transportan para su procesamiento.

En otro panel, el ministro del TSE Dias Toffoli planteó como desafíos la desinformación y la participación de las mujeres en la política. Defendió campañas centradas en propuestas y programas de gobierno. También señaló que el registro biométrico alcanza a cerca del 90% del electorado. Las exposiciones formaron parte del intercambio con los visitantes internacionales y no constituyen una evaluación final de las misiones sobre una votación que todavía debe realizarse.