El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dejó abierta la posibilidad de volver a asistir financieramente a la Argentina si las circunstancias lo requirieran. Lo planteó en una entrevista con Axios publicada el sábado 3 de octubre y retomada este domingo por medios argentinos. La declaración ratifica su respaldo al gobierno de Javier Milei, pero no contiene el anuncio de un nuevo desembolso ni las condiciones de una operación adicional.

Bessent defendió la intervención realizada en 2025 y vinculó la estabilización argentina con un acercamiento de gobiernos latinoamericanos a Washington. Esa relación entre la asistencia económica y el escenario regional corresponde a la interpretación política del funcionario. Su respuesta favorable ante la posibilidad de repetir el apoyo se refiere a una eventual necesidad futura, sin precisar un monto, un plazo o una modalidad para ese supuesto.

El antecedente concreto es el acuerdo de estabilización cambiaria por US$20.000 millones anunciado por el Banco Central argentino el 20 de octubre de 2025. Según la documentación del BCRA, el instrumento establece términos y condiciones para operaciones bilaterales de intercambio de monedas con el Tesoro estadounidense. Ese valor identifica el alcance del acuerdo: no significa que la Argentina haya recibido la totalidad de los fondos ni que exista ahora una transferencia por esa suma.

Los estados financieros del Fondo de Estabilización Cambiaria estadounidense permiten distinguir el marco general de su utilización efectiva. En las notas correspondientes a enero de 2026, el Tesoro informó que, durante octubre de 2025, el BCRA intercambió pesos por US$2.500 millones. También consignó que ese importe fue reintegrado íntegramente en diciembre y que la operación quedó cerrada. El documento no registraba desembolsos pendientes bajo el acuerdo al cierre de enero; esa fecha de referencia no debe confundirse con un balance actualizado a octubre.

La devolución fue comunicada también por la autoridad monetaria argentina el 9 de enero. El BCRA indicó entonces que había cancelado en diciembre las operaciones del cuarto trimestre de 2025. Ambos registros oficiales coinciden en el cierre de aquel uso del instrumento y permiten separar tres conceptos: el límite de la asistencia acordada, los recursos efectivamente utilizados y su posterior devolución. Son datos relevantes para interpretar el alcance de la nueva declaración de Bessent.

El mecanismo utilizado depende del Tesoro de Estados Unidos. Su explicación institucional señala que el Fondo de Estabilización Cambiaria puede comprar y vender monedas extranjeras, mantener activos de reserva y otorgar financiamiento a gobiernos. Sus recursos incluyen dólares, divisas y derechos especiales de giro, el activo internacional creado por el Fondo Monetario Internacional. Las operaciones requieren autorización expresa del secretario del Tesoro, de acuerdo con la descripción oficial de su funcionamiento.

La entrevista también abordó el aumento del rendimiento de los títulos estadounidenses. Bessent lo atribuyó a una tendencia internacional y rechazó interpretarlo como un abandono específico de esos bonos por parte de los inversores. En ese contexto habló de las presiones energéticas asociadas a la guerra con Irán y del crecimiento del gasto vinculado con la inteligencia artificial. Sus afirmaciones expresan la evaluación del responsable del Tesoro sobre esos factores, no una garantía sobre la evolución de las tasas o de la energía.

Para la Argentina, el mensaje agrega una señal de continuidad en la relación financiera con Washington. Su traducción en asistencia concreta dependería de decisiones posteriores y de la comunicación de sus términos. Por ahora, lo comprobado es la disposición expresada por Bessent a considerar otra intervención, junto con la documentación de la operación de 2025 que utilizó como antecedente.