El Ministerio de Salud de Bangladesh informó más de 166.000 casos sospechosos de sarampión desde marzo, con 19.835 confirmaciones de laboratorio y 999 fallecimientos. Las cifras difundidas muestran la magnitud de un brote que afecta especialmente a la población infantil.

La suspensión de campañas de vacunación durante la crisis política dejó brechas de cobertura. Las autoridades reconocieron problemas en la adquisición y distribución de dosis. La atención coincide con un incremento del dengue, que añade presión a la capacidad hospitalaria del país.